SE DESPLOMA LA BARRANCA EN ZONAS RESIDENCIALES DE SAUCE VIEJO
Una franja de tierra de aproximadamente 15 metros de ancho y 1.200 de longitud se ha desplomado en la costa sauceña, dejando en precario equilibrio sobre la barranca a varias construcciones y piletas de natación.
La preocupación de los vecinos también incluye a añosos ejemplares arbóreos que se están perdiendo, lo que completa -desde el cauce del río Coronda- un panorama desolador.
La incertidumbre en los lugareños es total, aunque algunos han puesto empeño en defenderse con costosas inversiones en materiales. Pero pareciera que nada detiene al caudaloso Coronda, que busca espacio para escurrir sus aguas hacia el sur.
No se conoce ninguna disposición oficial para dar una solución a la problemática, pese a que en marzo de 1993 el senador provincial (UCR) Rubén Karlen, presentó un pedido de informes que fue sancionado por la Cámara, requiriendo el grado de riesgo del fenómeno, factibilidad y costos actualizados de las obras que serían necesarias efectuar; la existencia de partidas presupuestarias, montos y cronogramas de trabajo.
Más aún, los vecinos llevaron sus reclamos hasta la gobernación de la provincia, a la defensoría del Pueblo y al actual presidente comunal de Sauce Viejo. El resultado de las gestiones está a la vista de cualquier desprevenido.
¿Fenómeno conocido?
El 30 de marzo de marzo de 1995, el Ing. Carlos Ferreira, jefe del departamento de Estudios y Proyectos de la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas, elevó un informe técnico de la situación: “El grado de riesgo que representa dicho fenómeno, no es significativo para la población. El proceso de erosión de esta barranca es bien conocido en la zona y tiene un desarrollo prolongado en el tiempo”. Para ello, adjuntó un estudio hidráulico del río, llevado a cabo por la Facultad de Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral.
Luego, el entonces director provincial de la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas, Ing. Juan José Morín, informa al subsecretario de Empresas, Obras, Vivienda y Servicios Públicos, Ing. Daniel Depetris, que no existe partida presupuestaria para afectar a los trabajos que puedan realizarse en la zona.
Lo cierto es que el río se ha llevado grandes fracciones de terreno, (arbolado autóctono, parquizaciones y construcciones incluidas), y por lo que se ve en el lugar -a pesar de los informes y gestiones-, el Coronda va por más.
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