SE DESTRABÓ LA PULSEADA CON EL FMI: NEGOCIAN UN NUEVO ACUERDO
A pesar de la pirotecnia verbal que ensayaron hasta último momento el presidente Néstor Kirchner y el titular del FMI, Rodrigo Rato, la relación entre el Gobierno y el organismo multilateral se destrabó ayer en Washington. Fue luego de una reunión que mantuvo el ministro Roberto Lavagna con el español que maneja el FMI. “Estamos entrando en una etapa de normalidad y no de conflicto. Esto es muy positivo”, dijo Rato poco después del encuentro. Así, tal como anticipó ayer Clarín, se puso en marcha un proceso de negociación de un nuevo acuerdo que le permita a la Argentina refinanciar vencimientos por casi 10.000 millones de dólares que se acumulan hasta 2007.
Lo que favoreció el cambio de clima, según explicó el mismo Rato, fue que la Argentina aceptó el pedido del Fondo para “definir una estrategia realista” con el 24% de bonistas que no ingresó al canje de la deuda. “El país está trabajando en esto”, aseguró a una nube de periodistas de varias nacionalidades que lo abordaron en un pasillo, al finalizar la rueda de prensa de cierre de la asamblea del FMI y el Banco Mundial.
Desde el lado argentino dieron una visión complementaria. “Fue una buena reunión, mucho más larga de lo que estaba previsto”, explicó Lavagna. El ministro saludó las declaraciones de Rato, y aclaró que el organismo no reclama la apertura del canje de la deuda. Lavagna señaló que “hubo un cambio de clima en las negociaciones”.
Funcionarios cercanos a Lavagna aseguraron que la clave pasó por el hecho de que el FMI convalidó la posición argentina de que el tema de los holdouts (los que no aceptaron la oferta del canje) se resolverá en el futuro, sin dar una fecha precisa. Hasta el sábado, la postura argentina la había marcado el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, cuando dijo: “Mientras Kirchner sea Presidente no se reabre el canje.”
Sin embargo, ahora la cuestión de los plazos parece haber quedado en un segundo plano. Y prevaleció en las conversaciones la promesa argentina de que “se dedicarán esfuerzos” para encontrar una solución al problema de los 20.000 millones de dólares que siguen en default.
Lavagna y Rato estuvieron reunidos durante 90 minutos en el despacho del español. También estuvieron Anne Krueger y el director del Departamento del Hemifsferio Occidental, el indio Anoop Singh.
Lavagna y Rato resaltaron la unanimidad que se logró entre los 184 países que integran el FMI para que el documento final del Comité Financiero tuviera un tono amistoso y constructivo. Así fue que ese texto incluyó un párrafo que ambas partes se ocuparon de subrayar: “Damos la bienvenida a la rápida recuperación económica de la Argentina. El reciente canje de la deuda representa un importante paso adelante para hacer sustentable el crecimiento. Ahora, Argentina necesita formular una estrategia hacia el futuro para resolver la deuda con los acreedores privados que aún se mantiene con atrasos, que sea consistente con las políticas del FMI para préstamos a países en mora, y continuar con la aplicación de las reformas estructurales necesarias”.
La interpretación que hace Lavagna es que el Fondo abandonó su rígida postura de reclamar
“una estrategia realista” y ahora pide “una estrategia hacia el futuro” para los bonistas. Por su lado, Rato prefirió resaltar que Argentina “está trabajando” en lo que le piden. El español, además, ligó directamente la resolución del tema de la deuda al futuro del crecimiento y a la aplicación de las consabidas “reformas estructurales”: tarifas, renegociación de contratos, compensaciones al sector financiero, aumento del superávit y cambios en el régimen de coparticipación. Items que Kirchner hubiera preferido ver lejos de la discusión.
En el consenso logrado en el Comité Financiero tuvo una influencia decisiva el Tesoro de los Estados Unidos. Su titular, John Snow, vino trabajando en los últimos días para evitar una condena a la Argentina por el tema de los bonistas. Esa tarea sirvió para neutralizar la embestida de ingleses, italianos y japoneses. También se movió en la misma dirección que Snow el representante del Gobierno de Alemania, cuyo presidente, Horst Köhler —ex jefe del FMI—, le había prometido su apoyo a Kirchner en el encuentro que tuvieron días atrás en Berlín.
Este contenido no está abierto a comentarios

