SE ENTREGÓ EL TERRATENIENTE ACUSADO DE MANDAR A MATAR A LA MONJA DOROTHY STANG
El hombre negoció durante semanas su entrega luego del asesinato de la religiosa, ocurrido el 12 de febrero en Anapú, municipio de Altamira, capital regional del Estado de Pará.
La Policía federal de Altamira fue a buscar a Bastos de Moura con helicópteros hasta una hacienda en las inmediaciones de Anapú, donde se entregó voluntariamente a las autoridades al promediar el mediodía del domingo.
Bastos de Moura, alias Bida, se encontraba en aparente buena condición, limpio y con el cabello cortado, informó la televisión O Globo.
El latifundista fue trasladado a dependencias de la Policía federal de Belem (capital del Estado de Pará) como parte de la negociación previa a su rendición. Bastos de Moura se presentará el próximo martes ante un juez de Pará. El abogado del latifundista ya había dicho que su cliente se entregaría para el interrogatorio.
La religiosa Dorothy Stang, estadounidense naturalizada brasileña, fue ejecutada por sicarios a quienes les había sido prometido el pago de 50.000 reales (un poco más de 19.000 dólares) por ejecutar el crimen.
Otras tres personas, detenidas por la Policía, ya han confesado su implicación en el asesinato.
Rayfran das Neves Sales, de 28 años, confesó haber disparado contra la misionera y contó con la complicidad de Clodoaldo Carlos Batista, alias “Eduardo”, de 30 años, quien dio información para hallar el arma que fue usada contra la misionera.
Amair Feijoli da Cunha, apodado “Tato”, acusado de haber servido como intermediario, fue el primero en entregarse a la Policía pocos días después del crimen.
Durante 30 años, Stang trabajó en las comunidades rurales. En ese tiempo, pudo fundar 22 escuelas y un centro de formación de profesores. Pero su mayor ambición era “La Esperanza”, un programa de desarrollo sustentable en el Amazonas, que proyecta repartir 130.000 hectáreas entre 600 familias campesinas. Fue fusilada por defender a los trabajadores rurales.
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