SE ESCAPÓ DE LA CÁRCEL UN JOVEN QUE FUE EL PRIMER MENOR CONDENADO A PERPETUA
El primer menor de edad condenado a prisión perpetua en el país por un doble homicidio y robo agravado se fugó de una cárcel de mediana seguridad donde había sido trasladado con miras a concederle el beneficio de salidas transitorias. Se trata de Lucas Matías Mendoza, que actualmente tiene 25 años y que había sido condenado a perpetua por delitos cometidos cuando tenía 16, informaron fuentes judiciales.
El caso de Mendoza está bajo estudio de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, como parte de denuncias contra el Estado argentino por las condenas a perpetua impuestas a menores de edad. La defensa del joven llevó el tema al tribunal internacional con miras a lograr la anulación de ese veredicto por considerar que se violó la Convención de los Derechos del Niño y por ende sería inconstitucional.
Desde que fue condenado a perpetua hace siete años por el Tribunal Oral de Menores 1 de Capital Federal, Mendoza cumplía la pena en el pabellón de máxima seguridad de la cárcel de Devoto. Pero la defensa del joven había comenzado a tramitarle el beneficio de salidas transitorias.
Ante ello, la Justicia de Ejecución penal ordenó su traslado para evaluarlo a la Unidad 19 del complejo penitenciario de Ezeiza, una cárcel de mediana seguridad. Dos días atrás, explicaron las fuentes, Mendoza saltó un alambrado de sólo un metro de alto, se escapó y todavía permanece prófugo.
Por haberlo condenado a prisión perpetua los jueces del tribunal oral Marcelo Arias, Eduardo Albano y Claudio Gutiérrez de la Cárcova fueron denunciados ante el Consejo de la Magistratura. En su fallo, los magistrados justificaron la dureza de la decisión en el “absoluto desprecio” que mostró el entonces acusado por la vida humana.
Mendoza fue encontrado culpable de dos homicidios calificados, robo agravado por uso de armas en ocho oportunidades, asociación ilícita y tenencia ilegítima de arma de guerra. En uno de los casos, recordaron las fuentes, asesinó a un hombre pese a que su hijo de siete años le rogó que no lo hiciera, según quedó probado en el juicio oral en su contra.
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