SE FRENA POR AHORA LA REFORMA PENAL
Las modificaciones al Código Penal “son necesarias pero no prioritarias”, aseveró hoy el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Alberto Iribarne, tras descartar que el Poder Ejecutivo trate el tema “en lo que resta de mandato”.
Ocurre que esas modificaciones “exigen un debate mayor y por lo tanto el Ejecutivo no enviará en lo que resta de mandato un proyecto de reforma al Parlamento”, explicó Iribarne durante la inauguración de nuevas instalaciones en los talleres productivos del Instituto Correccional de Mujeres de Ezeiza (Unidad 3).
Al inaugurar las obras que duplicarán los espacios de trabajo existentes en esa cárcel, el ministro se refirió, por otra parte, a la demanda de mayor seguridad encarnada por Juan Carlos Blumberg y aseguró que “tras la última marcha (el empresario) comprendió que la cuestión es mucho más compleja que sólo subir las penas a los delincuentes”.
Contra Blumberg
En tanto, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, desmintió hoy que no haya querido recibir a Juan Carlos Blumberg el día que hizo la concentración en Plaza de Mayo, y aseguró que pudo corroborar que “no llamó” para pedir la audiencia y que es “mentira” que no haya querido recibirlo.
Fernández, por otra parte, no quiso revelar si estuvo de acuerdo o no con la denominada “contramarcha” realizada por el funcionario Luis D’Elía, al preguntar a radio Mitre: “¿Sabe con cuántas marchas y contramarchas no estuve de acuerdo y se llevaron a cabo?”.
Afirmó que “no estoy en contra” de ninguna organización que “se quiera expresar” y por ende, tampoco de la convocatoria de Blumberg.
“La Argentina toda la vida se preocupó por taparnos la boca a nosotros, y muchas veces de la peor manera, inclusive hasta quitándonos la vida”, indicó el funcionario, quien remarcó que “no estoy en contra de esa (marcha), ni de ninguna que se quiera expresar”.
Respecto de la contramarcha del ex piquetero D’Elía, también preguntó “¿por qué ocuparse de taparle la boca a los que quieren hablar?” y afirmó que el principal logro de su cartera es lograr que “todos se expresen” y ningun sector se lo impida al adversario.
“Nosotros nos preocupamos, por lo menos en el Ministerio del Interior, de que si había dos marchas de estas características, que se pudieran llevar a cabo y que nada coartara la posibilidad en el otro de que se pudiera expresar como se le antojara. Y eso para nosotros fue altamente positivo”, prosiguió.
Cuando se le planteó que Blumberg se había quejado porque no recibió su petitorio, Fernández destacó que “a mi oficina no llamó”.
“Fue un día muy difícil, yo tenía la cabeza en diez mil cosas por hacer, y a mi oficina no llamó. El punto es que no nos ocupamos puntualmente de Blumberg como si fuese una agenda de las tantas que el presidente pueda tener”, agregó
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