SE FUE AMELI Y SI NO ENTRA EFECTIVO SEGUIRÁ EL ÉXODO
Pese a los muchísimos billetes que ofrecen los clubes rusos y ucranianos por la mercadería de primera que exhibe orgulloso el campeón argentino, la mala noticia de ayer no se hubiese podido evitar de ninguna manera: Horacio Ameli se fue al América de México, que a pedido de Oscar Ruggeri le ofreció 2.500.000 dólares por el pase, hasta ahora en poder del último caudillo de River.
La ida del Coco Ameli, dicho está, hubiese sido inevitable ya que en Núñez no habrían podido ofrecerle una suma similar para que el defensor renovara su vínculo. Pero, en vista de que River necesita dinero para que Marcelo Gallardo, Marcelo Salas y Eduardo Tuzzio no se conviertan en nuevos Amelis, el club ya comenzó a prenderle velas a esos nuevos y raros mercados europeos. Caso Rusia; caso Ucrania…
De allí, de la Europa futbolera menos conocida, parece llegar la salvación económica del club. Que necesita pagar primas. Retener algunos referentes. Y salir a buscar algunas incorporaciones. El tema es que, por ahora, el dinero no aparece…
Mientras Fernando Cavenaghi, River y el CSKA de Moscú —más los intermediarios intervinientes— tratan de ponerse de acuerdo para firmar de una buena vez el pase del goleador en 10 millones de euros, ayer se conoció otra novedad: un club ucraniano, a través del ahora intermediario Abel Balbo, arrimó una oferta de 10 millones de dólares por el combo Maxi López-Lucho González.
El pase de Cavenaghi a Rusia está ahí, no se cae pero tampoco se concreta. De hecho, ayer se venció el plazo puesto por los rusos al presentar la oferta, el 28 de mayo. Pero, hasta anoche, no había nuevos contactos con el CSKA. Y, por otra parte, la oferta de Ucrania tiene vigencia hasta hoy. Es decir, hoy River debería contestar si les vende o no a Lucho y a Maxi.
El volante está en la Copa América, con la Selección de Bielsa. Y no vería con buenos ojos una transferencia a este país, ex república soviética. Algo similar sucedería con López, quien tiene la esperanza de ganarse el puesto de Cavenaghi.
Algunos dirigentes de River preferirían desprenderse de Cavenaghi (tuvo algún cortocircuito con Astrada tras el partido copero en la Bombonera) y no de la dupla López-González. Pero, más allá de las intenciones, circulan varios interrogantes: ¿Volverán a la carga los rusos por Cavenaghi y se hará cerca del fin de semana, como cree el presidente Aguilar? ¿El Torito, que ya sacó la visa de trabajo en Rusia, dirá que sí? ¿Y si se cae lo del 9 y a los ucranianos se les acaba la paciencia?
Encadenadas, aparecen también otras cuestiones por resolver: más allá de los casos de los Marcelos, de Tuzzio y de Husain (Ver aparte), habrá que ver el tema “refuerzos”: Cristian Ledesma (ya volvió), Leonel Ríos (no vendrá) y Héctor Altamirano (del Santos Laguna; está por verse).
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