SE HIZO ESPERAR, PERO CUMPLIÓ
Con cuatro horas de atraso y ante más de 30 mil personas Charly García dejó inaugurado el miércoles a la noche el Cosquín Rock, que hasta el domingo se desarrollará en el predio bucólico de cuatro hectáreas ubicado la comuna de San Roque, a 50 kilómetros al norte de la capital cordobesa.
La actuación de Charly estaba prevista para las 20.30, pero recién comenzó a las 0.40. Más de cuatro horas pasaron antes de que la gente concretará el sueño de ver al ídolo sobre el escenario mayor del festival.
Durante la espera hubo tiempo para todo. De escuchar un poco de Los Cocineros y de El Club de Tobi, y también de ver a Lenny Kravitz en un DVD y la película 2001 Odisea en el espacio.
Sin embargo toda esta “distracción” no pudo ocultar el aburrimiento de los fans de Charly, que si bien le hicieron el aguante tenían mucha bronca por la falta de información sobre la hora real de la actuación de artista.
“García es un fenómeno muy difícil de explicar porque la gente lo aguantó y cuando subió al escenario se olvidó de que estuvo más de cuatro horas esperándolo”, afirmó José Palazzo, uno de los organizadores del festival.
“Uno con él siempre corta clavos, pero el espectáculo está garantizado”, enfatizó el empresario. Y contó que Charly se retrasó porque en Buenos Aires, cuando ya “estaba arriba” del avión se bajó y le dijo al chofer que lo llevara a “comprar una botella de whisky”.
Charly aterrizó en el aeropuerto Ambrosio Taravella de la ciudad de Córdoba a las 23.35, en un vuelo privado que enviaron especialmente los organizadores del espectáculo y fue trasladado hasta el predio de la comuna San Roque en una camioneta 4×4.
Vestido con un mameluco blanco y empuñando una cámara digital, García se asomó por la puerta del sector VIP del aeropuerto y fue abordado por casi una veintena de periodistas que, impacientes, aguardaban, el demorado arribo del músico que no dio explicaciones.
Sí contestó muy brevemente una pregunta sobre la tragedia en el boliche República Cromañón: “Me puse muy triste, fue un horror”, dijo. Luego descartó cualquier problema referido a la seguridad en el Cosquín Rock. “Estamos en otra provincia, al aire libre”, aseguró.
El “bicolor” comenzó su show a las 0.40 con el tema Cerca de la revolución e inmediatamente se puso “loco” porque le sacaban “muchas” fotos.
“O la cortan, o me voy. Los que sacan fotos deben ser turistas, entonces yo tengo el derecho a no tocar. ¿Está claro?”, advirtió desde el escenario Charly, que se dedicó a tocar hasta cerca de las 3 de la madrugada.
En uno de los gestos más festejados por el público, tras el tema Correte Beethoven, García arrojó la guitarra y se sentó en el teclado, desde donde disparó contundentes versiones de Demoliendo hoteles y Alguien en el mundo piensa en mí. También hubo espacio para la nostalgia con El fantasma de Canterville y Confesiones de invierno, entre otros. Más tarde, Fanky fue interrumpido por García luego de que un fanático subiera al escenario y lo abrazara. “Una vez subieron con un revólver, ahora me da cosa, traten de no subir, para eso estoy yo”, dijo García de buen humor.
Más adelante llegó Chipi-chipi, que dedicó a María Gabriela Epumer. Con Vicio, Charly le puso el broche a un intenso show de 2 horas.
Ayer, al cierre de esta edición, estaban previstas las actuaciones de León Gieco, Molotov, Sepultura, Pappo, Los Pericos, Luis Alberto Spinetta, Los Cafres y otros grupos.
Este contenido no está abierto a comentarios

