SE IMPUSO EL ALA DURA DE LA UCR: IGLESIAS QUEDÓ AL FRENTE DEL PARTIDO
El resultado marca un claro triunfo del ala menos conciliadora con las posturas de la Casa Rosada, además de un traspié para los sectores tradicionales atados al alfonsinismo y los restos de delarruismo. A Iglesias lo apoyaron cuatro de las seis provincias de signo radical: Chaco, Corrientes, Santiago del Estero y Mendoza. Por Verani apostaron Río Negro y Catamarca.
La disputa entre los dos sectores era a cara de perro, hasta que el de Iglesias sentó a 59 de los 95 delegados acreditados, asegurándose mayoría y quórum para sesionar. Recién entonces ingresó Verani con sus delegados y accedieron a negociar una lista conjunta, a cambio de evitar una votación. Así pudieron disimular la notoria desventaja. Como premio consuelo, recibieron cinco secretarías, aunque no pudieron colar en la mesa ejecutiva de siete miembros, ocupada por completo por la lista del mendocino.
Ex gobernador de su provincia y aspirante a volver al cargo en el 2007, Iglesias estará acompañado por Margarita Stolbizer, quien ocupara un puesto clave en la nueva conducción: la secretaría general. Es el premio que obtuvo la diputada bonaerense por haberse animado a enfrentar en las internas provinciales al ex presidente Raúl Alfonsín, con quien perdió ajustadamente.
Por esas paradojas a las que son adeptos los radicales, Iglesias fue ungido candidato por quien dos años atrás le propinó una dura derrota en su propósito de presidir el partido. El chaqueño Angel Rozas deja el cargo tras cuatro años (dos mandatos consecutivos) jactándose de poner como sucesor a un socio en la empresa de instalar el posalfonsinismo .
Siguiendo con las curiosidades, a pesar de su inclinación hacia una oposición dura, el mendocino fue respaldado por los tres gobernadores radicales de mejor llegada al presidente Néstor Kirchner. El correntino Ricardo Colombi, el mendocino Julio Cobos (ambos presentes) y los delegados del santiagueño Gerardo Zamora privilegiaron el perfil renovador del aspirante y se reservaron la discusión sobre los límites del rol opositor para otra ocasión.
De hecho, uno de los mayores desafíos que tendrá que asumir Iglesias será la necesidad de conciliar el interés de gobernadores e intendentes que pretenden hacer buenas migas con la Rosada y el de los que pretenden recuperar la deteriorada imagen partidaria atacando al Gobierno. El propio Iglesias se anota en este grupo y anoche su primer mensaje fue: “Tenemos que cumplir el papel que nos fijó la sociedad, que es la oposición. Y también hay que mostrar alternativas”.
En el reparto de cargos, Rozas se aseguró para Chaco la vicepresidencia primera. El lugar lo ocupará Mario Jaraz, ex directivo de la Convención Nacional del partido. La vice segunda quedó para el santiagueño Ricardo Daives, ministro de Justicia en el Gabinete de Zamora. En la vice tercera, Colombi colocó a un formoseño que le responde, Miguel Insfrán. Otro de los operadores de la lista, el senador jujeño Gerardo Morales, ubicó de tesorero a su comprovinciano Miguel Giubergia.
La figura de Iglesias se instaló cuando Alfonsín se retiró de la carrera partidaria, un mes atrás. El ex presidente bendijo a Verani como reemplazante, pero no tuvo éxito. Otros grandes derrotados que jugaron para el rionegrino fueron Enrique Nosiglia, Leopoldo Moreau, Luis Cáceres, Rafael Pascual y Oscar Castillo.
El actor Nito Artaza, que votó por el cuyano, dio la nota cómica: “Necesitamos una ‘Iglesia’ para el milagro radical”.
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