SE INCREMENTÓ EL ROBO DE AUTOS EN CAPITAL FEDERAL
Esas cifras representan la mitad respecto del número de vehículos que eran quitados a sus dueños en 2002 cuando, en plena crisis, el número de delitos contra la propiedad se había incrementado notablemente. Respecto de 2005, el dato se mantiene más o menos estable: el año pasado se registró el robo de 3633 unidades por mes, menos que en 2004 y 2003.
Sin embargo, las estadísticas muestran que, después de un desplazamiento que se vio a partir de 2001 de gran cantidad de hechos delictivos desde la ciudad de Buenos Aires y el conurbano hacia el interior, en 2005 y lo que va de este año se observa una reversión, con un crecimiento significativo de la participación de la Capital Federal en el registro total de robos al tiempo que cae la incidencia de las apropiaciones en el conurbano, aunque no en las provincias (ver gráfico). Si se comparan las cifras del primer trimestre de este año con los datos mensuales promedio de 2004, se observa un crecimiento de robos en la ciudad, en un contexto de tendencia decreciente en el resto del país.
Los datos fueron presentados por Marcelo Aiello, gerente de Relaciones Institucionales y Comerciales del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), que disertó en la V Conferencia General de Seguros, organizada por la revista Estrategas. Las estadísticas provienen de información aportada por un grupo de compañías de seguros.
Según el análisis hecho por el Cesvi, el desplazamiento de siniestralidad desde el área metropolitana al interior del país -que ocurrió a la par de la reducción de casos totales de robos- tuvo que ver con los mayores controles a los desarmaderos ilegales y los realizados en las calles. Por el contrario, la mayor participación de la capital en los hechos de 2005 y este año podrían ser, en principio, un efecto de un relajamiento de las verificaciones.
Las estadísticas muestran que un 38,1% de los robos son actos violentos, mientras que un 61,9% de los vehículos sustraídos son “levantados” de las calles. La participación de los robos a mano armada tiende a ser creciente con la renovación del parque automotor y la consecuente mayor presencia de automóviles con dispositivos de seguridad. La caída de la incidencia general de los robos en los últimos años les causó a las aseguradoras un cambio en la ecuación del pago de siniestros. En 2003, un 40% de las obligaciones a cargo de las compañías se originaba en robos. Hoy, ese índice cayó a un 23%, en tanto que ganaron participación los pagos por daños personales (de un 40 a un 45%) y por daños materiales (de un 20 a un 32 por ciento).
Accidentes
Este último dato está relacionado con los accidentes viales, que tuvieron una tendencia creciente en los últimos años. Los números de las compañías asociadas al Cesvi muestran que, entre abril de 2005 e igual mes de este año, el costo promedio de la reparación de un vehículo siniestrado pasó de $ 998 a 1074.
Según Aiello, un 90% de los accidentes tiene por causa el factor humano; un 9%, los defectos del medio, y sólo un 1%, las fallas de los vehículos. Hay varios datos sobre los que se basan esas conclusiones. Por ejemplo: un 86% de los accidentes reportados a las compañías se produce sobre pavimento seco; un 85% ocurre en rutas y un 69%, en rectas. Además, cuatro de cada 10 casos se dan por invasión incorrecta de carril o por no respetar la prioridad de paso, a la vez que casi un tercio se explica por distracciones o cansancio del conductor. En gran medida, los choques ocurren los fines de semana.
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