SE INSTALÓ EL DEBATE POR SU USO EN LA ESCUELA
Cada vez que comienzan las clases, se renueva el debate sobre la utilización o no del celular en el colegio.
En la provincia de Buenos Aires tiene media sanción un proyecto de ley que prohíbe el uso de los aparatos en los ámbitos educativos y que alcanza a alumnos y docentes.
José Angel del Valle, ex diputado radical y autor del proyecto, explicó que la iniciativa surgió de la preocupación que tienen “los legisladores y los directivos de escuelas por el aumento del uso de celulares en los colegios, que interfiere en el dictado de clases y distrae a los niños”.
El proyecto está en el Senado. Mientras tanto, fuentes de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense dijeron a LA NACION que el tema del cuestionado uso del teléfono celular en las escuelas será tratado el mes próximo, cuando se actualicen las normas de los Acuerdos Institucionales de Convivencia. “Cada escuela decidirá si prohíbe o limita, y de qué modo lo hace.”
Marta Tessari, presidenta de la Asociación de Psicopedagogos de la Capital, está de acuerdo con Valle al destacar que el uso de los celulares en el aula lleva a los niños a no estar atentos al dictado de la clase. “Se distraen fácilmente. Es normal que se sientan atraídos por la tecnología, pero cada cosa debe estar en su lugar. Los celulares deben estar apagados durante el tiempo que dura la clase y sólo usarse en casos de urgencia”, dijo.
En el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, existe también un proyecto de ley del diputado Carlos Araujo, presidente del bloque de Recrear, que establece la prohibición de usar teléfonos celulares durante el dictado de clases por parte de alumnos y docentes. También determina un plazo de 90 días para que se realice una campaña educativa.
En la esfera nacional, fuentes del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología dijeron a LA NACION que hasta el momento ese organismo no tenía previsto dictar recomendaciones generales para el uso de los celulares dentro de las escuelas.
De todas formas, en varios colegios ya se han establecido algunas normas informales; por ejemplo, se resolvió, luego de reuniones entre las autoridades y los padres, que los celulares deben estar apagados o que sólo pueden usarse en los recreos.
“Es una falta de respeto que el celular esté prendido en el aula. No es sólo a los alumnos a quienes les suena el celular en cualquier momento, sino también a los maestros y profesores, que deben dar el ejemplo y tener el teléfono apagado”, señaló Tessari.
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