SE INTERRUMPIÓ LA REPARACIÓN DE LAS ESTACIONES DE BOMBEO
La reparación de las estaciones de bombeo que el año pasado quedaron sumergidas por el Salado todavía no ha finalizado, por lo que en caso de producirse una lluvia de gran intensidad similar a la del pasado 21 de abril, los barrios del oeste se verían muy complicados.
Para extraer el excedente de agua que se acumula en los barrios del oeste de la ciudad luego de cada lluvia, la Municipalidad dispone de cuatro estaciones ubicadas estratégicamente.
La inundación del año pasado las dejó fuera de servicio, lo que obligó al gobierno provincial a iniciar gestiones para repararlas. Finalmente esta tarea recayó sobre tres empresas: Q.H Ingeniería y Servicios (de Rosario), encargada de restaurar las bombas propiamente dichas; Telec Ingeniería, con la misión de realizar la instalación eléctrica; y EPE, del Estado provincial, para que arregle los dispositivos eléctricos.
Hasta marzo las tareas se venían desarrollando con normalidad -a ritmo lento pero seguro- cuando la provincia demoró el pago de los certificados de los trabajos ya realizados a los contratistas. El 10 de abril, la empresa rosarina informó a la Municipalidad que “se veían imposibilitados de continuar reparando las bombas porque todos los repuestos y materiales tienen precio dólar o en euros, no tenían el suficiente respaldo financiero para absorber el atraso de los pagos”, tal como comentó a El Litoral el secretario de Asuntos Hídricos municipal, Horacio Ruíz. El presupuesto total de la obra es de dos millones trescientos mil pesos.
CAPACIDAD ACTUAL
El funcionario explicó muy gráficamente el estado actual de las estaciones, partiendo de la única que se encuentra en óptimas condiciones: la N° 4. A ésta se le repararon todas sus bombas, la EPE colocó un transformador y se arreglaron los tableros, por lo que está funcionando al ciento por ciento. “Tiene capacidad para tirar al Salado 10.600 metros cúbicos por hora y hoy ya estamos en condiciones de tirar 10.600”, aseguró Ruíz.
Con respecto a la N° 3, La EPE colocó los nuevos transformadores y se restablecieron sólo 3 de las 5 bombas que lleva (las otras dos están en Rosario a punto de entregarse). Al igual que la 4, “puede extraer 10.600 metros cúbicos por hora pero actualmente sólo puede sacar 5.600”, apuntó.
La N° 2 y la N° 1 son “el alma máter del sistema hidrológico” de los barrios del suroeste, los más populosos, “es donde son más necesarias y donde peor estamos”.
En óptimas condiciones, la 2 tiene capacidad para arrojar 11.600 metros cúbicos/hora pero hoy tira 6.600, prácticamente la mitad. Sin embargo, el responsable del área hídrica contó que la instalación eléctrica es deficiente porque la EPE puso un transformador “en forma muy precaria”, arriba del terraplén sólo porque falta construir una estructura de hormigón (conocida como H).
“Esto provoca numerosos inconvenientes en el rendimiento de la bomba como bajas de tensión y saltos de fusibles. Por esto no siempre pueden extraerse esos 6.600 mc/h”. A esto se suma que falta instalar una bomba de las cuatro necesarias, pero “es la más grande”, detalló.
La situación más grave se da en la casabomba N° 1: “No tiene energía eléctrica, todavía están funcionando con dos motobombas de la provincia alimentadas a gas oil que sólo permiten tirar dos mil mc/h, cuando la capacidad instalada es de 8 mil. Estamos en un 25 %”.
RECIÉN EN 60 DÍAS
Anoticiado de la interrupción de los trabajos, el ingeniero Ruíz apuró las gestiones para destrabar los pagos adeudados. Desde el Ministerio de Obras y Servicios Públicos se comprometieron a “ponerlos en marcha”, en tanto que la EPE “está retirando los transformadores y trabajando”.
“Somos los responsables ante los ciudadanos de extraer el agua pero en definitiva la obra no es nuestra y la plata tampoco. Entonces más que gestiones no podemos hacer”, gatilló con preocupación.
Según sus estimaciones, si por estos días se retoman los trabajos con seriedad, en 60 días las casabombas podrían estar funcionando al 100 por ciento de su capacidad. Aunque aclaró que “a medida que se vayan haciendo entregas parciales el servicio se va a ir optimizando”.
La culpa no sólo es de las bombas
Para el secretario de Asuntos Hídricos de la Municipalidad, “la culpa de que los barrios se inunden cada vez que llueve no la tienen sólo las bombas”.
Anticipó que es necesario atacar el problema en tres aspectos. El primero es realizar las obras de infraestructura en desagües en toda la ciudad, “dado que hay una gran falencia. Requiere una inversión aproximada de entre 380 y 400 millones de pesos pero en algún momento hay que dar el puntapié inicial, trabajando cuenca por cuenca y atacando el problema de acuerdo a las prioridades”.
Otro paso es trabajar en el mantenimiento de lo que ya existe. Por último, hacer una fuerte campaña de concientización en las escuelas de las consecuencias que provoca, por ejemplo, tirar una botella en la calle. “A través de los chicos se llega a toda la familia”.
Por otra parte, la Municipalidad está trabajando en la elaboración de un plan de contingencia con el objetivo de que todas sus unidades operativas respondan a la Secretaría de Asuntos Hídricos cuando la lluvia complica los barrios. “Cada uno de los vecinos tiene que saber qué hacer y dónde evacuarse desde antes que el agua comience a ingresar a sus hogares”.
“Y hay que entender que estamos ante una oportunidad histórica de hacer las obras, ahora que todo el mundo tiene la lupa en Santa Fe”.
Ubicación estratégica
La ciudad de Santa Fe está enmarcada entre dos cuencas hidrográficas, una hacia el este, la Laguna Setúbal, y la otra hacia el oeste, el río Salado.
En ésta última, “la vieja defensa del terraplén Yrigoyen y la circunvalación oeste formaron una presa, por lo que todas las posibilidades de eliminar el agua de la ciudad es a través de estaciones de bombeo”, opinó el secretario de Asuntos Hídricos, Horacio Ruíz.
En la zona oeste hay cuatro casabombas: la N° 1 está ubicada en la continuación imaginaria de avenida J. J. Paso hasta el terraplén; la 2 en la continuación de Lisandro de la Torre hasta el terraplén; la tercera a unos 400 metros al sur de la autopista Santa Fe – Rosario (a la altura de Villa Oculta); y la cuarta a 400 metros al norte de la autopista.
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