SE INTOXICARON 19 ALUMNOS DE UNA ESCUELA DE ENTRE RÍOS
Un total de 19 alumnos de la escuela de Comercio de Victoria, que desarrollan clases en el edificio de la escuela Normal, debieron ser atendidos ayer en el hospital Fermín Salaberry tras una intoxicación masiva, y dos de ellos quedaron en observación. En el establecimiento habían fumigado por la presencia de murciélagos y luego desinfectado porque quedaron muchos animales muertos. Se sospecha que para esta limpieza habrían utilizado un preparado con gasoil, y la mezcla de productos generó gases que causaron el daño a los estudiantes.
Por esta situación hoy no se dictarán clases en la institución, mientras que los padres y alumnos organizaron para las 13 una movilización que partirá desde la escuela y terminará en la Dirección Departamental de Escuelas para reclamar explicaciones a las autoridades.
Hace unos 15 días se realizó la fumigación para matar los murciélagos que viven en colonias desde hace varios años. Luego los alumnos –de Nivel Medio– siguieron reclamando por los olores nauseabundos que generaban los animales muertos y los gases que quedaron en el ambiente. La desinfección se realizó el jueves, y a pesar de que se ventiló el edificio y que el lunes no hubo mayores problemas, después del mediodía de ayer los jóvenes comenzaron a manifestar los síntomas.
Un equipo de Toxicología de la Provincia estará hoy en el lugar para constatar las causas de los síntomas, que también manifestaron algunos preceptores y docentes. También concurrirá personal de la Secretaría de Salud de la Provincia.
Para ejecutar la fumigación se había contratado una empresa de Rosario, mientras que en la desinfección posterior actuó personal municipal. La semana pasada hubo dos días sin clases, pero esto no alcanzó para impedir las intoxicaciones.
Cristina Schneider, directora del hospital Salaberry, dijo que “los chicos presentaron manifestaciones de algún grado leve de intoxicación, se atendieron en la Guardia y ahora estamos haciendo el análisis de la situación”.
La funcionaria dijo que no hay dudas sobre las causas del fenómeno: los vapores que se desprendieron por la utilización sucesiva de diferentes productos, primero para la fumigación y después para la desinfección. “El producto que se usó para la fumigación era inocuo, pero quedaron muchos murciélagos muertos en los taparrollos de las ventanas. Esto entró en estado de putrefacción y hubo que hacer una limpieza, y se usaron desinfectantes”, comentó.
Agregó que se desinfectaron los pisos de madera, que tienen grietas, y el material quedó impregnado en la madera. “Con el calor se desprendieron los vapores. Antes se había usado fluido Manchester y después creemos que se mezcló gasoil para lubricar el piso”, indicó Schneider.
Según la directora del Salaberry, después de unas horas “pasó todo”, pero quedó el “miedo porque no es algo agradable”.
Cuando aparecieron las primeras manifestaciones se evacuó la escuela. Los chicos que se atendieron en la Guardia del hospital pertenecen a cursos que desarrollan clases en cuatro aulas diferentes.
Los síntomas fueron mareos, náuseas, cefaleas, irritación de ojos y garganta y, en algunos casos, fuerte picazón y ronchas en la piel.
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