SE MANTIENE EL HERMETISMO SOBRE LA SALUD DE FIDEL CASTRO TRAS LA OPERACION INTESTINAL
Estados Unidos reconoció ayer que elabora planes en caso de que se produzca “un cambio de la situación política en Cuba”, en medio de la incertidumbre generada por la operación que obligó al presidente Fidel Castro a delegar el poder en forma temporal hace más de una semana en su hermano Raúl, por primera vez en 47 años.
“Hay borradores y hay gente pensando qué podría suceder en caso de que se produzca un cambio en la situación política en Cuba”, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, en Crawford (Texas), donde el presidente George Bush está de vacaciones.
“El Departamento de Seguridad Interior, el Departamento de Estado y otros sectores del gobierno están observando y siguiendo de cerca lo que está ocurriendo en Cuba”, agregó el vocero en una rueda de prensa.
Por ejemplo, dijo Snow, se tendrían que revisar cuestiones concretas como la Ley Helms Burton de 1996, que refuerza el embargo impuesto por EE.UU. a Cuba.
Con estas declaraciones, el portavoz de la Casa Blanca reflejó una vez más el temor de EE.UU. a un período de inestabilidad en la isla que origine un éxodo masivo de cubanos, como fue la crisis de los balseros de 1994, cuando más de 35.000 personas cru zaron el Estrecho de la Florida.
En caso de que el gobierno cubano no logre controlar la emigración tras la salida de Fidel Castro, la Guardia Costera ya preparó planes de emergencia y Washington está revisando las leyes migratorias para evitar la llegada masiva de cubanos, adelantó ayer The New York Times.
El gobierno de Bush mantendría su cuota de unas 22.000 visas anuales para los cubanos, aunque daría prioridad a los que tienen familiares en EE.UU., para evitar que los exiliados alienten un tráfico ilegal de inmigrantes, explicó el diario.
En tanto, en Cuba se mantienen la incertidumbre y las expectativas por la salud del presidente, quien cumplirá 80 años este domingo. Su salud sigue siendo un “secreto de Estado”. Por eso es muy poco lo que se supo desde el anuncio de que fue operado por una hemorragia intestinal.
Su hermano Raúl sigue sin aparecer en público, aunque algunos de los hombres que lo acompañan en este gobierno provisional enviaron mensajes tranquilizadores. Los últimos comentarios fueron del vicepresidente Carlos Lage, quien afirmó el lunes que Fidel “se recupera” rápidamente y podría retomar sus funciones “en unas semanas”.
Mientras los cubanos siguen con su ritmo de vida habitual, pese a los rumores y especulaciones que surgieron en la última semana sobre el futuro político de Cuba, Aleida Guevara, hija del guerrillero Ernesto Che Guevara, remarcó la fortaleza de Fidel y le pidió que se recupere con “calma” porque “nada va a cambiar” en la isla. “Estoy confiada en que él va a estar muy pronto junto a nosotros”, señaló Aleida Guevara a medios locales.
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