SE METIÓ COSTA RICA
Emocionante. Vibrante. Heroico. Unos segundos antes del derechazo de Herrón que se transformó en el gol del triunfo costarricense, fue Chile el que estuvo a un paso de la victoria. Y un rato antes Costa Rica. Y unos minutos antes lo tuvo Chile. Y antes Costa Rica. Así fue la última media hora de un segundo tiempo inolvidable. Para el infarto.
El empate los dejaba afuera a los dos y Bolivia, que tenía las valijas hechas, se metía en los cuartos de final. Perdido por perdido, ambos apostaron al triunfo. Y fue para Costa Rica, hay que decirlo, porque el arquero Ricardo González sacó al córner un cabezazo de Jiménez, que de diez entraban nueve. Esa atajada coronó una tarde enorme del arquero de Costa Rica. Y también hay que decir que fue Chile el equipo que desde el inicio tuvo vocación ofensiva. Que salió a buscar el triunfo y se quedó sin nada. Porque su goleador, Sebastián González, no pudo concretar las chances que tuvo. Y porque González evitó las otras.
Chile se puso en ventaja de manera fortuita a los 39 minutos: Jiménez envió un tiro libre al área , despejó apenas Marín y Olarra, sorprendido, giró su cuerpo hacia la izquierda, la pelota le pegó en el hombro derecho e hizo una parábola que descolocó al arquero. El ritmo tedioso del primer tiempo cambió radicalmente en el segundo. Chile salió decidido a marcar la diferencia y casi la logra a los 7 minutos cuando un tiro de Jiménez reventó el travesaño. Pero a los 13 minutos Costa Rica logró el empate a través de Wright, en clara posición adelantada. A partir de ahí todo fue un constante ida y vuelta. Y Herrón, en el descuento, no falló.
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