Se necesitan entre 5 y 6 mil pesos por mes para estudiar en Rafaela
Ese es el costo mínimo que puede llegar a tener un estudiante que tenga que venir a radicarse a la ciudad. Alquiler, cuota universitaria y alimentos, son los rubros que más pesan en el presupuesto. A diferencias de otras ciudades, aquí prácticamente no hay gastos de transportes. En cuanto a costos, Rafaela sigue siendo una opción frente a otras ciudades.Si bien el costo puede llegar a diferir según el caso, un joven que no es de Rafaela necesita entre 5.000 y 6.000 pesos mensuales para venir a estudiar a la ciudad. Una cifra que pone en números la importante inversión que representa una decisión de ese estilo. Aunque todavía deja a la ciudad en una situación de ventaja frente a otras ciudades.
En los últimos años, la posibilidad de continuar una carrera en la ciudad ha dejado de ser sólo una opción para los rafaelinos y se ha convertido en una posibilidad para jóvenes de toda la región, como así también para quienes residen en las provincias vecinas. Es por ello que la realidad local se ha tenido que ir adaptando a este fenómeno ofreciendo nuevas alternativas, ya sea de estudio, como de alojamiento, servicios y diversión.
La primera cuestión a analizar antes de desembarcar en la ciudad tiene que ver con la Universidad. En Rafaela existen una fuerte presencia de la oferta privada, cuyos costos no son menores, pero también aparecen opciones de calidad con costos realmente accesibles. De allí que seguir una carrera en la Universidad Tecnológica Nacional o en el Instituto Superior del Profesorado, no sea lo mismo que estudiar en UCES o en la Universidad Católica de Santiago del Estero. En este sentido, un alumno que no opte por alguna ingeniería o por algún profesorado, deberá planificar el pago mensual de una cuota de 2.000 pesos en adelante.
El segundo punto a contemplar, y no por eso menos importante, es el tema del alojamiento. Hoy, la primera oferta que un joven recibe en las inmobiliarias locales es alquilar un departamento de 1 dormitorio en algunos de los complejos de departamentos que se han ido ubicando en las cercanías de las Universidades. Estos departamentos, parten de un mínimo de 2.400 pesos y pueden llegar a los 3.000 pesos. En estos lugares, hay que contemplar además gastos vinculados a expensas y servicios. Pero es habitual que este tipo de departamentos sean compartidos por dos y hasta por tres personas, por lo que el gasto individual puede llegar a ubicarse entre los 1.000 y los 1.500 pesos, más impuestos.
A diferencia de lo que sucede en otras ciudades universitarias, el crecimiento del mercado inmobiliario orientado a la población universitaria no se produce tanto en la zona céntrica. Por el contrario, es posible evidenciarlo en barrios como Villa Rosas (en la cercanía de la UTN), Ilolay (por el Instituto del Profesorado), Pizzurno (por la UCSE), 9 de Julio y 30 de Octubre (por la UCES). A pesar de que la matrícula de estudiantes sigue creciendo año tras año en Rafaela, por estos días aún es posible hallar lugares disponibles en la mayoría de estos puntos.
Además de la oferta en estos complejos, también existe una variada oferta de alquileres que dependiendo de las zonas y del equipamiento que presente, pueden variar en sus precios. Se trata de propiedades horizontales donde se puede encontrar opciones un poco más baratas, aunque siempre por encima de los 2.000 pesos, y también alternativas más caras, cercanas a los 3.500 pesos.
Quienes así lo deseen, es posible encontrar alojamientos compartidos. Si bien las tradicionales pensiones han ido perdiendo lugar, todavía existen algunas habitaciones de casas de familias donde por poco menos de 1.000 pesos se consigue un alojamiento. Aunque también hay opciones de calidad. Por ejemplo, en barrio Alberdi, a pocos metros del Monumental, funcionan una residencia para chicas que por un precio cercano a los 1.700 pesos brinda alojamiento con todos los servicios y las comodidades.
Más allá del lugar que se elija para el alojamiento, el otro gasto a tener en cuenta es el vinculado a la alimentación. Aquí los gastos también difieren, pero en la consulta a los propios estudiantes surgen cálculos que van desde los 300 a los 500 pesos semanales. Aquí, en promedio, se trata de un valor mensual cercano a los 1.500 pesos.
Por fuera de todo esto, aparecen gastos relacionados con los estudios, como pueden ser las fotocopias, como así también el servicio de telefonía y, fundamentalmente, de internet. En este rubro, y dependiendo de la época del año (el inicio de cada semestre suele demandar mayor inversión en materiales de estudios), se deberán contemplar también entre 500 y 1.000 pesos mensuales. Incluso, no se debería dejar fuera del presupuesto aquellos gastos vinculados a la diversión, el esparcimiento o la práctica de deportes, que también forman parte de las actividades de los estudiantes.
Uno de los puntos más fuertes de la ciudad, al menos en materia de costos, es la inexistente erogación en materia de transporte. Los estudiantes universitarios que vienen a estudiar a Rafaela, en general no necesitan un medio de transporte para ir a las universidades. Incluso, por provenir en su gran mayoría de localidades vecinas, también se reducen los gastos de los viajes hacia los lugares de origen.
De todas maneras, no hay que considerar a Rafaela como polo universitario únicamente de la región. Ya sea por estos números, o por las características de la localidad, hoy la ciudad es elegida por jóvenes provenientes del norte de la Provincia (que eligen venir a Rafaela en lugar de ir a Santa Fe) y por estudiantes oriundos del departamento San Martín (que también prefieren Rafaela antes que Rosario). También circulan por los pasillos de las universidades locales jóvenes de provincias como Córdoba, Santiago del Estero, Chaco, Formosa e, incluso, de Tierra del Fuego.
Según el informe difundido por LA OPINION correspondiente a 2014, la ciudad contaba con una población universitaria cercana a los 6.000 estudiantes. De ellos, las propias universidades estiman que un 30 por ciento (en promedio) provienen de otras localidades. Con lo cual se puede decir que cerca de 2.000 jóvenes foráneos han venido a radicarse a la ciudad para estudiar. Si cada uno de ellos gasta entre 5.000 y 6.000 pesos mensuales en promedio, es fácil advertir el millonario impacto que esto ya tiene sobre la economía de la ciudad.
Fuente: La Opinión
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