SE NEGÓ A DECLARAR EL DETENIDO POR EL CRIMEN DE BELGRANO
Martín Ríos, el joven de 27 años sospechado de ser el tirador que mató a Alfredo Marcenac e hirió a otras seis personas en la avenida Cabildo el 6 de julio pasado, se negó a declarar esta tarde ante la jueza María Fontbona de Pombo. Ríos, quien fue arrestado el viernes en Munro y llevado ayer a la comisaría 33ª, esta mañana había quedado alojado en la alcaidía de Tribunales. Ayer el detenido también se negó a ser interrogado por la Justicia de Vicente López, en una causa iniciada por portación ilegal de arma de guerra. Ríos llevaba encima una pistola calibre 380 que, según las pericias, es la misma que se utilizó en el ataque cometido en Belgrano y en otros tres anteriores.
¿Imputable? La Justicia porteña podría ordenar nuevos exámenes, entre ellos, un estudio psiquiátrico. También hay prevista una rueda de reconocimiento de la que participarían algunos testigos del crimen de Marcenac. Un primer estudio psicológico realizado por peritos de la Policía bonaerense durante la tarde de ayer dio como resultado preliminar que el sospechoso se ubica en tiempo y espacio, es decir, que entiende la criminalidad de sus actos. Aunque ahora deberá llevarse a cabo un estudio más exahustivo que demandará varias entrevistas con especialistas que establecerán si Ríos es o no imputable.
El arresto. El joven fue detenido el viernes en San Lorenzo y Uzal, en Munro. El empleado de seguridad de una empresa lo vio como a un “hombre sospechoso” y lo interrogó (según su versión). Cuando la Policía lo quiso detener intento escapar. Encima llevaba una pistola Bersa calibre 380 y dos cargadores con 25 proyectiles marca CBC. Los investigadores comprobaron que el arma era del mismo calibre y marca usada en al menos, tres ataques: el de la avenida Cabildo; el de Crámer y Juramento donde quedó herida una chica que estaba en un bar y en un atentado a un tren cuando pasaba por la zona. El joven vivía en un departamento situado a sólo 80 metros de uno de esos ataques.
Un cabo exonerado. El custodio que atrapó al sospechoso (ver video) era un cabo primero de la Policía bonaerense que había sido exonerado de la Fuerza en julio de 2005 acusado de varios delitos, según confirmaron fuentes policiales a Clarín.com. Se trata de Mario Attardo, quien se desempeñaba en la comisaría 1ª de Tigre, y en abril de 2003 había quedado implicado junto a otros dos oficiales en una causa en la que, según se comprobó, obligó a dos convictos a firmar el boleto de compra venta en blanco de un auto a cambio de falsificar las actas de detención. Uno de los arrestados tenía pedido de captura de la Justicia de Salta.
Sumarios. Los tres policías imputados habían exigido a los detenidos 13.000 pesos para que no se haga efectivo el arresto y el pedido de antecedentes. No tenían ese dinero, así que les ofrecieron poner a la venta un auto para pagar la extorsión. Y habría sido de esa manera que se llegó a firmar el boleto de compra venta en blanco. Finalmente, la Fuerza abrió un sumario a los efectivos por “privación ilegitima de la libertad, falsedad ideológica de documento público, incumplimiento de los deberes de funcionario y extorsión”. En 2004 fueron pasados a disponibilidad, y en julio de 2005 echaron a los tres de la Fuerza.
El auto. Según informó Télam, a los vecinos les había llamado la atención un joven que caminaba alrededor de un Honda Civic rojo que resultó ser de su madre. Ríos, además, estaba orinando en la calle. Alertaron al ex policía exonerado. Los testigos relataron que la propia madre del detenido lo humilló delante de terceros al decirle que era un “tarado” porque había dejado las llaves dentro del vehículo, el cual se cerró cerrado en forma automática. Un jefe policial que estuvo con el detenido en la comisaría de Munro había revelado que el sospechoso sólo repetía: “Estoy cuidando el auto de mi mamá”.
La madre del detenido. La dueña de una fábrica de ropa detalló al canal TN: “El viernes estábamos atendiendo a una señora que es clienta nuestra. Estuvo como una hora. Nos tocaron el timbre y era el hijo de la señora que le dijo que se había olvidado las llaves adentro del auto”. Según la mujer, la mamá dijo: “Este hijo que tengo es un tarado, se olvidó las llaves dentro del auto “. “Entonces, la señora se fue hasta Belgrano a buscar las llaves y el chico se quedó dando vueltas alrededor del auto. Era una familia rara, al chico lo subestimaba, (la madre) decía ‘éste es un tonto, es un tarado'”, agregó la mujer.
La misma arma. Cerca de las seis de la mañana de ayer, peritos de la Policía Científica de la bonaerense realizaron las pruebas balísticas que determinaron que el arma secuestrada era la misma que se había usado en los ataques de Belgrano. Las cápsulas servidas y los proyectiles fueron comparados luego por peritos de la Federal en el laboratorio de la calle Azopardo en la Capital Federal, y finalmente esta mañana quedó corroborado que coincidían en forma indubitable con las balas disparadas en al menos cuatro ataques del “tirador serial”.
Sin contacto. Ríos estuvo incomunicado hasta el sábado por estar acusado en la fiscalía de Vicente López, de portación ilegal de armas -ya que tiene sólo el permiso de tenencia— y resistencia a la autoridad. De ahora en más será la jueza de Capital la que resolverá su nueva situación procesal. El detenido estuvo desde el viernes aislado en una celda para evitar que tomara contacto con los demás presos y pudiera ser agredido. “Está ubicado en tiempo y espacio, pero evidentemente un desorden tiene”, contó a Clarín una fuente judicial.
Bajo la alfombra. La Policía realizó el sábado un allanamiento en su casa de Crámer al 2100. Y en su habitación se hallaron libros y videos sobre crímenes históricos, un rifle de aire comprimido y gran cantidad de cajas con balas calibre 380 escondidos en una caja fuerte disimulada debajo de una alfombra en su habitación, según describieron fuentes judiciales a Clarín.com. “Sus padres estaban consternados pero colaboraron y precisaron algunos detalles. Su hermana sufrió una crisis nerviosa, pero no quiso ser asistida”, contó a Clarín una fuente policial.
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