SE PLANIFICÓ HACE CUATRO MESES EL CASO MACCARONE
La maniobra que terminó con la caída del obispo Juan Carlos Maccarone comenzó a pergeñarse hace poco más de cuatro meses. Así lo admitió a LA NACION el remisero Alfredo Serrano, de 23 años, quien aparece en el video enviado al Vaticano en una relación íntima con el prelado de esta diócesis.
La trama secreta que provocó el escándalo incluye una serie de hechos, declaraciones y circunstancias que confirman que Serrano no actuó solo.
Durante las marchas realizadas en apoyo de Maccarone, distintos representantes de organizaciones políticas y clericales denunciaron que Serrano no pudo haber armado solo la filmación del video y atribuyeron a mano de obra desocupada de la desarticulada D2 –como se conocía a la ex Dirección de Informaciones, calificada por el ex ministro Gustavo Beliz como la Gestapo santiagueña– haber asesorado en la tarea de espionaje que hizo el remisero.
Cuando llegó a Santiago del Estero, el obispo fue uno de los críticos más duros del régimen encabezado por el caudillo justicialista Carlos Juárez y también cuestionó la concentración del poder en un grupo económico.
“No tengo nada que ver con todo lo que se denuncia. No lo conozco a Serrano ni al abogado que lo presentó al periodista del canal 7 que le hizo el reportaje. Yo no he pagado por ningún video”, expresó Gustavo Ick, representante de uno de los grupos económicos más importantes de la provincia, con participación accionaria en varias empresas, entre las que figuran el Banco de Santiago del Estero.
“A mi padre y a mí nos han inventado mil y una causas judiciales. Nos persiguieron durante toda la intervención federal y fuimos sobreseídos en todas las causas penales”, dijo Ick.
“Lo que ocurrió con Maccarone fue un mensaje mafioso para toda la sociedad santiagueña enviado con el fin de demostrar que toda persona que se manifiesta contra la concentración del poder económico en Santiago del Estero corre el riesgo de ser espiada en su vida íntima y de tener el destino de monseñor Gerardo Sueldo, cuya causa de muerte fue sumamente dudosa”, replicó Donato Sccapavento, ministro de Salud y Desarrollo Social en la última intervención federal.
Varios testigos dijeron a LA NACION que, cuatro meses antes de que Serrano -un “arbolito” que vendía dólares y cambiaba cheques en la esquina de 9 de Julio y 24 de Septiembre- decidiera grabar el video con el obispo, concurría a un casino de esta ciudad donde realizaba fuertes apuestas.
Un informe del Banco Central confirmó que Serrano era deudor del Banco de Santiago del Estero, debido a que habría librado cheques sin fondos por casi 18.000 pesos. ”Yo no soy el único dueño del banco. Serrano no es la única persona en Santiago del Estero que le debe al banco. Además, le repito, no conozco a Serrano. El periodista Rogelio Llapur me llamó hace una semana y me dijo que tenía el reportaje con Serrano. Vi el video y ordené que no se difundiera. No sé cómo llegó la cinta al Vaticano ni si llegó a la Santa Sede, como andan diciendo por ahí”, señaló Ick, accionista de un canal de televisión abierta de Santiago del Estero.
“Cuando en esta provincia se habla de concentración del poder económico, se habla del grupo Ick. No lo digo yo, sino toda la gente en Santiago del Estero. Es una obligación de todos los políticos, tanto del oficialismo como de la oposición, que investiguen este suceso contra Maccarone, para ver si hay autores ideológicos vinculados con el poder económico. De ser así, estaríamos igual o peor que en la época en la que la provincia era gobernada por Carlos Juárez”, agregó Sccapavento.
Demora judicial
La justicia santiagueña demoró una semana en comenzar una investigación para determinar si alguien había intentado extorsionar al obispo con la difusión del video y para establecer quién había sido el funcionario judicial que había llevado a Serrano ante el empresario.
Durante la entrevista con LA NACION realizada el martes por la noche en Buenos Aires, Serrano aportó el nombre del empresario y de los abogados a los que entregó el video en el que aparece con el obispo. Durante el reportaje, por el que intentó cobrar, aseguró que no había recibido ni un solo peso por el video. Pero, en sucesivas entrevistas, Serrano cambió varias veces su versión.
Por un decreto firmado por el gobernador Gerardo Zamora, todos los jueces de la provincia están en comisión. Esto significa que pueden ser removidos en cualquier momento y sin juicio previo.
La vigencia del funcionamiento del aparato de inteligencia interna fue denunciada durante las marchas realizadas en apoyo de Maccarone.
Silvia Sosa, que se desempeñó como fiscal de Estado durante la intervención federal, aseguró que le habían intervenido el teléfono y que la perseguían porque había presentado una denuncia para “tratar de poner límites a los privilegios del grupo Ick”.
“Ese día, Néstor Ick se presentó en mi estudio, me entregó una carpeta y amenazó con hacer públicos unos documentos sobre el presunto cobro de una jubilación”, relató.
Luis Garay, uno de los representantes de la multisectorial, también denunció que lo llamaban por teléfono y le pasaban la grabación de la conversación que había mantenido anteriormente.
Por Gustavo Carabajal
Enviado especial
“No soy dueño de Santiago”
SANTIAGO DEL ESTERO (De nuestros enviados especiales).- “Acá no hubo ningún cobro de factura. Tanto mi padre como yo siempre tuvimos una muy buena relación con monseñor Maccarone. Hay una operación política contra nosotros”.
La frase pertenece a Gustavo Ick, que junto con su padre, Néstor, representa a uno de los grupos económicos más importantes de la provincia.
Consultado sobre su participación en el Casino, en la firma que explota la tarjeta de débito Sol, con la que los empleados públicos cobran los sueldos; en el Banco de Santiago del Estero; en la empresa proveedora de electricidad, en la aseguradora de los empleados públicos y en un canal de televisión abierta, insistió: “No soy el dueño de Santiago del Estero. Además, no es ningún delito tener participación en esas empresas”.
-¿Tenía algún negocio con Carlos y Nina Juárez?
-Hago negocios con el gobierno de Santiago del Estero. No tengo trato con ningún gobernador en particular. Nos persiguieron como a nadie. El ex interventor Lanusse intentó meterme preso, inventó causas y en todas terminé sobreseído.
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