SE POSTERGÓ EL ACTO DE CHICHE DUHALDE
En lo que pareció un último mensaje conciliador destinado a la Casa Rosada, el duhaldismo decidió anoche postergar el acto con el que se iba a anunciar la postulación al Senado de Chiche Duhalde. El anuncio que hicieron la semana anterior los duhaldistas había sonado a provocación: la actual diputada —se dijo— tendría su presentación mañana, horas antes de la puesta en escena kirchnerista para lanzar a Cristina Fernández.
Anoche, en efecto, el duhaldismo decidió pasar el acto chichista para después del cierre de las listas de candidatos nacionales —senadores y diputados—, plazo que vence el viernes. Ese es el día en el que deben anotarse las candidaturas de las dos damas.
Suena utópico, pero sigue habiendo algunas voces duhaldistas que no descartan una negociación de último momento con Néstor Kirchner que evite un choque entre el PJ oficial y el Frente para la Victoria en octubre. En este sentido, esas fuentes aclaran que el silencio que seguirá manteniendo Chiche estos días tiene algo de señal pacifista.
Sin embargo, anoche en el Gobierno seguían asegurando que la relación con Duhalde no tiene retorno y ya nadie habla de la posibilidad de un entendimiento.
Es más: se trabaja en el lanzamiento de Cristina a toda máquina, un acto que se hará en La Plata. Kirchner en persona está invitando a los gobernadores del PJ para que estén con ella ese día (ver “Maza…”).
En rigor, el acto ahora suspendido del duhaldismo había nacido sin posibilidades. Duhalde había ordenado esparcir la versión acaso como una última jugada para inyectarle tensión al cierre de listas provinciales, y subir su propio precio en la negociación con el Gobierno. El kirchnerismo ni se inmutó.
Ayer, algunas fuentes duhaldistas analizaban como un error táctico aquel anuncio apurado.
Por la tarde, Duhalde se reunió con los capitostes justicialistas en un local sindical de Avellaneda. Estaba su esposa, claro. Allí se hizo un informe sobre cómo quedó cada sección electoral de la provincia —son ocho— tras el cierre de listas para los cargos provinciales. Esas nóminas irán ahora a la interna del 31 de julio.
Como el Frente para la Victoria no participará de la interna peronista, para el PJ oficial esa elección será sólo un trámite en casi toda la provincia. Excepto en una sección electoral: la Octava (La Plata). Allí Duhalde no pudo evitar una maniobra del intendente felipo-kirchnerista Julio Alak, quien mandó a dos de sus hombres —el diputado nacional Carlos Martínez y el provincial Carlos Cottini— a pelear por adentro del partido con Alfredo Atanasof..
Duhalde trazó una estrategia para esquivar las acusaciones opositoras respecto a que el PJ, con esto de concurrir separado a las urnas, busca apropiarse de las tres bancas de senadores nacionales en juego (ver “La oposición bonaerense…”).
“El peronismo hará sus internas abiertas como exige la ley. A nosotros no nos corresponde explicar por qué ellos (por el kirchnerismo y Felipe Solá) decidieron crear otro partido en vez de dirimir las diferencias en una elección partidaria”, argumentaban anoche dos fuentes duhaldistas, con el libreto bien armado.
Busca Duhalde trasladar cualquier acusación de intento hegemónico a Kirchner. En verdad, aunque no lo propiciará, al duhaldismo no le disgustaría que la oposición avance con un planteo judicial para impugnar el Frente kirchnerista. Duhalde y los suyos tienen el sello del PJ y se sienten cubiertos jurídicamente.
Ayer también se barajaron nombres para una lista de diputados nacionales que encabezará Jorge Villaverde. Todo se cerrará el jueves, pero ya suenan la senadora Mabel Müller, el empresario Francisco de Narváez y los dirigentes Jesús Blanco, Juan Carlos Correa y el verborrágico Daniel Basile, personaje que irrita particularmente a Kirchner.
Este contenido no está abierto a comentarios

