SE PUSO UN PIERCING Y DENUNCIÓ QUE NO PUEDE HABLAR
El último sábado F.R,, una adolescente de 16 años, llegó acompañada de una amiga a un local donde se realizan tatuajes y piercing, ubicado en el subsuelo de una galería de Calle Córdoba al 1100.
La chica se realizó la colocación de un arito en la lengua, intervención que fue realizada sin solicitar el Documento Nacional de Identidad y por la que debió pagar 200 pesos.
Al terminar el trabajo le recetaron un medicamento para que no se le inflamara la zona perforada. Pero lejos de que esto sucediera la chica de 16 años tiene serias dificultades para hablar desde el momento de la colocación del arito.
Cabe recordar que el jueves pasado el concejo municipal decidió regular la actividad de los locales que ofrecen piercing y tatuajes en un plazo de 180 días, según un proyecto que presentó el concejal Arturo Gandolla (PJ), por el que ahora deberán respetar una serie de normas de salubridad y no podrán tener clientes menores de 18 años sin autorización de sus padres. También necesitarán contar con un certificado de capacitación oficial. Si no se cumplen estas reglas, los locales podrán recibir multas de entre 300 a 950 pesos.
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