SE REACTIVAN LOS PREPARADOS EN FARMACIAS
La Confederación Farmacéutica Argentina (Cofa) lanzó este año una guía de Buenas Prácticas de Preparación de Medicamentos Magistrales y Oficiales, con el aporte de profesionales de los colegios de todo el país, que reúne un conjunto de normas y procedimientos destinados a garantizar la calidad, seguridad y efectividad de los productos preparados en las farmacias.
En la década del 80, el advenimiento de la industrialización provocó cambios en el rol que habitualmente desempeñaban los farmacéuticos, en cuanto ejes centrales en la elaboración de medicamentos, pasando a ser meros dispensadores.
Sin embargo, desde hace un tiempo se evidencia una reactivación en la preparación de recetas magistrales, que lejos de estar en el olvido tienen cada vez más vigencia por la ventaja que implica elaborar un remedio individualizado para un paciente determinado.
Los medicamentos oficiales son fórmulas avaladas a través del tiempo por instituciones académicas y están reunidas en el libro Farmacopea Nacional Argentina. En tanto, los magistrales responden a recetas que el médico prescriptor decide utilizar.
La secretaria del Colegio de Farmacéuticos de la 1a. Circunscripción, Alicia Caraballo, y la directora del Departamento de Actualización, Ana María González, explicaron que “en los años ’80, con el auge de la fabricación de medicamentos en serie, prácticamente desapareció su elaboración en las farmacias y casi no recibíamos recetas magistrales, al menos en esta zona. Pasado un tiempo, como todas las cuestiones decantan, se volvió a estas fórmulas”.
Las profesionales encuentran la explicación en dos motivos: se abaratan los costos y permite dar al paciente lo que específicamente requiere su patología.
Dermatología primero
Caraballo y González coinciden en que “el grupo farmacológico que más se atiende a través de recetas magistrales es todo lo que tiene que ver con la piel, como pomadas y cremas. También hay un gran número de preparados que se volvieron a utilizar y son fórmulas muy sencillas. Por ejemplo, antes para la colita del bebé era raro que se utilizara óleo calcáreo y hoy tienen mucha vigencia”.
Además advirtieron que “hay algunas fórmulas para tratamientos de dolor en enfermedades terminales que, dada la dosificación de los principios activos, son bastante requeridas”.
Entre las recomendaciones básicas para hacer preparados, las profesionales destacaron que en el ámbito de las farmacias está previsto un área específica de laboratorio. Desde la Confederación Farmacéutica Argentina y de Farmacopea Argentina se ha solicitado la elaboración de normas que permitan llevar una buena práctica de elaboración de estos medicamentos.
“Se requiere del equipamiento y las instalaciones adecuadas y todos los conocimientos necesarios para desarrollar este tipo de fórmulas, que van desde la capacitación de grado que tiene el farmacéutico hasta la especialización que cada uno va adquiriendo”, aseveraron.
El organismo responsable de que las farmacias cuenten con el equipamiento técnico adecuado para realizar eficientemente los preparados magistrales es el Departamento de Inspección de Farmacias, que depende del Ministerio de Salud. “Y son muy exigentes”, advirtieron.
Con respecto a las fórmulas que no aparecen en Farmacopea Argentina, la responsabilidad de lo que prepara el farmacéutico es del médico prescriptor que avala la receta con su firma y su sello.
Por último, destacaron la necesidad de dar a los magistrales el justo valor que tienen. “Bajo ningún aspecto reemplazan a la especialidad medicinal, sino que son un complemento y hay que aprovechar las ventajas que cada uno tiene. Si bien las farmacias tienen esa incumbencia, cada uno de los eslabones de la cadena comercial tiene su responsabilidad y hay muchos productos que no se pueden elaborar en las farmacias sino en los laboratorios”.
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