Se realizó hoy la audiencia pública por tarifa de Aguas
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Con algunas ausencias que llamaron la atención -y un número de participantes visiblemente menor al que concurrió a los debates en Rosario y Casilda- cerró hoy en Santa Fe la audiencia pública en la que se discute un aumento del 89% para las tarifas de Aguas Santafesinas SA (Assa).
Como con las anteriores, la jornada se abrió con una exposición de la compañía estatal y del Ministerio de Infraestructura y Transporte, que mostró la situación de la empresa, de la provisión de los servicios de agua y cloacas y las razones para el pedido de suba en las tarifas que supera -con comodidad- los índices inflacionarios y de evolución del salario. Hablaron el presidente y el vicepresidente del directorio de Aguas, Sebastián Bonnet y Darío Boscarol, y por la Casa Gris el subsecretario de Programación, Alberto Armas.
En el aula Alberdi de la Facultad de Derecho de la UNL sólo se ocupó la mitad de los bancos disponibles. La exposición oficial -que comenzó a las 9- no llevó más de 40 minutos. Y luego hubo 10 minutos para los expositores que cuentan con algún tipo de representación (legisladores, concejales, vecinalistas, presidentes de entidades de usuarios) y 5 para los usuarios.
Con esos promedios, la audiencia que en Santa Fe tuvo su último capítulo se completó durante la mañana, con dos datos relevantes: las quejas sobre el impacto del aumento (previsto en cuatro etapas acumulativas para 2017) de los usuarios, los variados argumentos en su contra y, por otra parte una numerosa presencia de concejales rafaelinos (de todos los sectores políticos) que -otra vez- vinieron a Santa Fe a reclamar que mejore la provisión de agua potable en esa ciudad y la extensión del servicio de cloacas.
La audiencia por el aumento de tarifas de Assa es, cada año, también la oportunidad de debatir criterios generales para la empresa estatal. Es curioso, con el paso del tiempo y de las reuniones los criterios, objetivos y hasta los discursos de unos y otros comienzan a parecerse.
Aunque son completamente opuestas las posiciones respecto del aumento reclamado por Aguas, resultan en cambio cada vez más parecidos los objetivos de fondo que reclaman los usuarios del servicio monopólico y las metas que prometen los directivos de Assa.
Micromedición
El objetivo de llevar la micromedición al 100% de las unidades medibles (a aquellos clientes donde es posible medir) es uno de los pilares de la propuesta de reestructuración tarifaria, que presentó la empresa junto al elevado porcentaje del 89.
La colocación de caudalímetros domiciliarios es uno de los reclamos comunes en las audiencias públicas, desde hace seis años, cuando comenzaron a celebrarse en la Santa Fe.
Si la compañía cumple su palabra de llevar a cabo la universalización de la micromedición en sólo cuatro años, habrá mejores condiciones para medir los niveles de eficiencia de la empresa, otro de los aspectos que la oposición y los usuarios cuestionan.
Voces críticas
Entre los expositores, Leandro Busatto (FPV) mostró año tras año las promesas sobre colocación de medidores y los efectivamente colocados. Y las diferencias son del 50% (en el mejor de los casos). Además, comparó lo que ha ocurrido con Aguas desde 2007 hasta aquí: sus tarifas crecieron como mínimo más del 1.100% para los usuarios menos afectados, mientras que la inflación (medida por el índice Congreso) fue del 700%. Destacó que el aumento es inoportuno, porque también subieron otros servicios, los alimentos y otros gastos en los hogares santafesinos.
Otra observación que no pasó por alto fue la que formuló el defensor del Pueblo Oscar Lamberto: reclamó racionalidad en el aumento y gradualidad. El ex ministro de Seguridad de Bonfatti y ex diputado provincial socialista puso como ejemplo de una política sana de subsidios cruzados las tarifas subsidiadas para sectores marginados que hoy ofrecen la EPE y el servicio de gas natural. Elogió los números detallados que muestra la empresa, pero reclamó más precisión respecto de los llamados “incobrables” que dejan unos $ 90 millones.
Patricia Mounier, secretaria general del Sadop, se explayó sobre cuánto más suben las tarifas respecto de los salarios (y de paso aprovechó para quejarse de que el gobierno santafesino no acepta reabrir las paritarias). Usó su tiempo para destacar que los trabajadores no deben hacer el ajuste y reclamó que el Estado santafesino advierta que el contexto económico es difícil.
Los discursos de Orlando Gauna, de la Asociación de Promoción y Defensa del Consumidor, y Raúl Zurita Fernández, de Aprodecom, son dos clásicos
de las audiencias públicas. Los vecinos de Santa Fe apuntaron al gasto político de Assa, cuestionaron el número de empleados de planta y sobre todo preguntaron si eran necesarios tantos cargos en la conducción de la empresa. El primero dijo al cerrar sus cinco sabrosos minutos: “Los usuarios estamos cansados de conjugar el verbo yo pago, tu pagas, él… y ustedes malgastan”. El segundo dijo que en la próxima audiencia vendrá con “una lista de parientes, amigos, compañeros, correligionarios, esposas y amantes” que engordan los gastos de conducción de la empresa.
Lobby del Oeste
Sólo una vez se celebró en Rafaela una audiencia pública. El criterio que sigue el Enress desde 2010 es hacer tres jornadas, en las dos ciudades con más usuarios: Rosario y Santa Fe y agregar otro de los distritos servidos por Assa para cada oportunidad. Así, esta vez fue el turno de Casilda (en el departamento Caseros) y en 2013 lo fue de la ciudad del oeste santafesino.
Más allá de ese dato, debe decirse que nunca los rafaelinos dejaron pasar la oportunidad de gritar a los cuatro vientos que no están conformes con el servicio que les presta Aguas. En cada audiencia pública celebrada en Santa Fe vinieron a contar los problemas de presión o directamente total ausencia del servicio de agua potable, así como la necesidad de ampliar la red de cloacas por el afloramiento de la napas.
El intendente, Luis Castellano, los concejales -de todos los partidos políticos- y un grupo de vecinalistas rechazaron el aumento y reclamaron más atención del regulador, además de obras de Assa.
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