SE REANUDA EN BAGDAD EL JUICIO A SADAM HUSEIM
El juicio a Sadam Husein y siete de sus ayudantes por el asesinato de 143 chiíes en Duyail en 1982 se ha reanudado entre fortísimas medidas de seguridad, tras cinco semanas de interrupción. El proceso está marcado por el asesinato de abogados de la defensa, el intento de matar al juez que dirige la investigación y las amenazas a algunos de los testigos. La defensa volverá a pedir un aplazamiento de tres meses.
El ex presidente iraquí, que ha llegado ocho minutos tarde, culpó de su demora a problemas con el ascensor y a su dificultad para llevar papeles con las esposas puestas. Además, protestó porque los guardas se quedaron con sus documentos.
En medio de férreas medidas de seguridad, Sadam Husein fue trasladado a la amurallada “zona verde”, en el centro de Bagdad, donde ha sido recibido por el asesor de Seguridad Nacional, Muwafak al-Rubeie.
La reactivación del proceso ha disparado la tensión en el país. Según anunció la policía, este sábado se produjo la detención en Kirkuk de ocho personas que pensaban atentar contra Raed Juhi, el magistrado encargado de la investigación sobre la matanza de chiíes.
Los activistas portaban un documento firmado por el que fuera ‘número dos’ del régimen de Sadam, Izat al Duri —cuya muerte anunció recientemente el partido Baas—, donde les ordenaba que asesinaran al juez.
La suspensión de la causa es algo más que probable, dado que el país se encuentra ya en plena euforia electoral ante la cercanía de las legislativas del 15 de diciembre.
El proceso fue pospuesto tres horas después de su inauguración, el pasado 19 de octubre, con el fin de dar a la defensa más tiempo para prepararse. En esa jornada, la única celebrada hasta el momento, el depuesto dictador se mostró desafiante y cuestionó la legitimidad del tribunal que lo juzga.
Su equipo de abogados podría necesitar aún tiempo para discutir su estrategia después de que a última hora anunciaran su incorporación dos observadores internacionales, el ex secretario de Justicia de EEUU Ramsey Clark y el ex ministro de Justicia de Qatar Nayib al Nauimi.
Críticas al proceso
Éste es el primero de una larga serie de procesos a los que se tendrá que enfrentar la cúpula del anterior régimen de Irak.
Sadam Husein, de 68 años, ostentó el poder absoluto en Irak desde 1979, cuando desplazó al entonces anciano presidente Ahmed Hasan al Bakr, y fue depuesto por las tropas de la coalición liderada por EEUU en marzo de 2003.
En diciembre de ese año fue capturado por la fuerzas de EEUU. Estaba escondido en un zulo oculto en una granja cerca de Tikrit, su localidad natal. Tras su captura, el ex presidente iraquí pasó a un lugar secreto, donde comenzaron los primeros interrogatorios.
Ahora, casi dos años después, lo juzga la justicia de su país, representada en un Tribunal Especial que se creó tras su captura. Los encargados del mismo se han preparado para ello durante 18 meses en Reino Unido. Sin embargo, el juicio no está exento de polémica, ya que los jueces no gozan de credibilidad entre abogados iraquíes y diversos grupos de derechos humanos, como Human Rights Watch, que cuestionan su imparcialidad y expresan sus dudas por que el proceso se adapte a los parámetros internacionales.
Está previsto que Husein afronte cerca de una decena de juicios por presuntos crímenes cometidos por su régimen, incluyendo el ataque con gases contra kurdos en Halabja y la brutal represión de un levantamiento chií en el sur en 1991.
El proceso contra Sadam es el segundo que se efectúa en Irak contra un ex presidente iraquí, ya que en 1963 compareció ante un juicio similar el también derrocado presidente iraquí Abdel Karim Kasem, que fue condenado a muerte por un tribunal revolucionario en la sede de la Radio y la Televisión.
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