SE REAVIVA LA TENSIÓN ENTRE FRANCIA Y TEHERÁN POR EL PROGRAMA NUCLEAR IRANÍ
La decisión de Irán de retirar en forma “inminente” los precintos y las cámaras de vigilancia instalados por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) en una planta del centro del país generó una nueva escalada de acusaciones con varios gobiernos occidentales. Esta mañana, Francia acusó por primera vez a Teherán de poseer un programa nuclear “militar clandestino”.
“Hoy en día es muy simple: ningún programa nuclear civil puede justificar el programa nuclear iraní. Por lo tanto, es un programa nuclear iraní militar clandestino”, fue la frase que originó un nuevo cruce. La pronunció el canciller francés Philippe Douste Blazy.
De inmediato generó respuestas. El jefe del equipo negociador del gobierno de Teherán sobre cuestiones nucleares, Ali Lariyani, desmintió de forma categórica la acusación y recomendó a Douste Blazy que “hable de forma más diplomática y evite más tensiones”.
Más allá de las palabras, los hechos tampoco ayudan a aliviar el conflicto. Irán ya confirmó que se retomaron las tareas de enriquecimiento de uranio en la central de Natanz. En distintas medidas, esto puede servir para generar energía eléctrica o una bomba atómica.
Había sido la reanudación de estas actividades lo que provocó en enero la ruptura del diálogo con Europa. Hoy le agrega más obstáculos a un escenario más que complicado.
Este contenido no está abierto a comentarios

