SE REGISTRA UNA EXPLOSIÓN DE VENTAS DE AIRE ACONDICIONADO
El insoportable calor lanzó en masa a los santafesinos a comprar aires acondicionados y ventiladores. En las casas de electrodomésticos se repetía la postal este mediodía: locales colmados de gente, consultas de precios y colas para pagar los aparatos.
En un solo día -ayer- Red Megatone vendió aproximadamente 200 equipos en sus cinco sucursales de nuestra ciudad. Otro comercio de electrodomésticos, Bonessi, liquidó 70 aires acondicionados en la víspera. Y Garbarino registró una venta de 65 aparatos en la misma jornada.
“Es una locura, la gente entra a comprar aires como caramelos”, sintetizó el vendedor de una de las casas.
Los comercios consultados compararon enero de 2005 con el de este año y coincidieron en que la venta de aires creció un 50 por ciento, de acuerdo a la proyección que hacen para todo el mes.
En Frávega un vendedor comentó que ayer prácticamente se quedaron sin stock en las dos sucursales de la ciudad. El movimiento de clientes era tal que hasta el encargado de ventas estaba a full dedicado a atender reclamos y consultas. “Entre viernes y sábado llegan los equipos para reposición”, indicaron desde esa casa de electrodomésticos.
Igual, Eduardo pudo conseguir lo que buscaba en ese mismo local. “Compré uno de 3 mil frigorías por 900 pesos y me lo entregan mañana a la tarde”, dijo contento el vecino, que logró reunir los pesos necesarios para “darse este lujo”. Aunque para los habitantes de Santa Fe más que un artículo suntuario, el aire acondicionado se ha convertido en uno de primera necesidad.
En Bonessi se ofrecen los equipos por reserva, es decir, lo que está en el centro de distribución se reparte por pedido. En Garbarino sucede algo parecido. “Hacemos facturas contra depósito central y el equipo llega a las 48 horas, es como una especie de reserva”, indicó Fernando Piro, gerente de la sucursal local de Garbarino.
Mientras tanto, el cliente puede ganar tiempo intentando conseguir alguien que coloque el aparato porque los instaladores están dando turnos con demoras de una semana.
“Ayer la gente salió a comprar cualquier cosa. Primero comenzó por las marcas más baratas y de última empezó a llevar lo que sea, paga cualquier precio con tal de aplacar el calor y poder dormir bien”, dijo Alfredo del Valle, gerente de la sucursal Santa Fe de Bonessi.
En los primeros 10 días de enero este comercio vendió más aires que en todo el mes de diciembre.
La vedette: los split
Los aires tipo split son los más buscados, aunque los vendedores destacaron que la gente “se lleva de todo”. Como han bajado los precios con respecto al año pasado y se han ubicado cerca de los aires ventana (los comunes empotrados en pared), los split son los preferidos debido a que son silenciosos y se pueden manejar a control remoto.
“Hay mucho de impulso en estos días, la gente entra desesperada buscando algo para refrescarse y en muchos casos optan por el aire ventana porque lo puede instalar cualquiera, aunque los preferidos de este año son los split”, aseguró Enrique Landucci, gerente comercial de Electrónica Megatone.
Los precios van desde los 900 pesos para un split de 2.250 frigorías, a los más caros de 4.500 frigorías que pueden superar los 3.000 pesos, si son de marca. Los aires ventana se consiguen desde los 700 pesos, aunque una cadena internacional ofrecía uno a 400 pesos hasta agotar stock.
Si usted aún no compró un equipo, no desespere porque los comercios todavía pueden reponer los stocks en dos o tres días. Pero tampoco se duerma. “Estamos calculando que a fines de enero nos vamos a quedar sin split”, señaló Landucci, de Megatone.
“El problema es que no hay demasiada oferta, sobre todo, en los aires ventana. Han barrido con todo”, comentó Fernando, un vecino que pretende instalar dos aparatos en su casa de campo. “Ni siquiera allá se aguanta el calor”, advirtió.
Ventiladores agotados
“No encontré lo que buscaba. Quedaban ventiladores de plástico y no me convencían. Me dicen que a lo mejor llegan mañana o pasado”, comentó Mary, que salió desilusionada de cuanto comercio visitó.
En Garbarino se agotó el stock. “El problema es que los ventiladores son más difíciles de reponer que los aires porque son todos chinos. En cambio, los acondicionadores son nacionales y nos van llegando cuando los pedimos”, mencionó Piro, de Garbarino.
La bebida le ganó al helado
Se equivocan los que piensan que las altas temperaturas hacen que la gente consuma más helado. No es así. Térmicas que superan durante varios días los 50 grados y mínimas que no bajan de los 25, hacen que la gente tome más agua, gaseosas, jugos y cerveza.
Tal como lo expresaron los encargados de distintas heladerías de la ciudad, con temperaturas extremas la gente prefiere no abandonar sus domicilios: si salir a tomar un helado se vuelve una suerte de paseo por los más tórridos infiernos, la opción es el servicio de venta a domicilio.
En su lugar, un buen refresco, una gaseosa o una fría cervecita, parecen ser opciones más sensatas, y ciertamente, más las elegidas por los santafesinos.
Desde la heladería A la Americana de General López afirmaron que las ventas se incrementaron, tal como sucede cada verano: “Con temperaturas más bajas a lo mejor venderíamos más. Nadie se sienta en la vereda a tomar un helado con tanto calor. Lo que si aumentó es la venta de helado a domicilio”.
Como en este caso, desde la administración de las heladerías Veneto describieron un panorama calcado al anterior: “No es proporcional que al aumentar la temperatura, crezca la venta de helados. Esto pasa porque la gente sale menos: entre las 12 y las 19 la calle se vacía. Con altas temperaturas el helado pierde con las bebidas, pero sí aumenta el servicio de delivery”.
Desde la heladería Iglú explicaron que aumentó la venta en el promedio normal a cualquier otro verano. “Lo cierto es que con tanto calor la gente no sale, tiende a quedarse en la casa. Lo que sí aumentó es el servicio de venta domiciliario”.
Contrariamente a lo que sucede con los helados, las venta de bebidas creció notoriamente. En la empresa Pronto Aqua indicaron que las ventas son mayores tanto en la provisión particular como empresarial.
Desde Industrial Sodera, afirmaron que hubo un incremento en la distribución de bebidas durante estos últimos días, tanto el agua de mesa como las gaseosas.
Pero el podio se lo llevó la cerveza. En la distribuidora Canale informaron que el pasado fin de semana “todos los distribuidores quebraron stock; de la carga total no quedó nada. Comparando las ventas del 2005 en enero con las de 2006, observamos un incremento del 17 % en Santa Fe, y un 20 % en Esperanza”.
Por su parte, la fábrica de hielo rolitos Laprida -ubicada en López y Planes al 4700- trabaja a contrarreloj. Vende todo lo que va saliendo de la máquina y esta semana, ola de calor mediante, se quedó sin stock.
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