SE REUNIÓ EN RAFAELA LA MESA DE LECHERÍA NACIONAL
Este, por su parte, amenazó con aumentar las retenciones, e incluso con prohibir las exportaciones lácteas. Ahora todas las partes se verán las caras el viernes en Rosario. Los tamberos santafesinos, jugando al espionaje, decidieron anoche su lista de propuestas y alternativas.
En una jornada movida y con mucha intriga, los tamberos santafesinos, reunidos en el marco de la Mesa Provincial, elaboraron una serie de propuestas y alternativas para presentar en el Foro Nacional de Lechería que, con la participación de los Gobiernos -nacional y provinciales-, la industria láctea y los productores, se realizará el próximo viernes en Rosario.
Al término de la asamblea, desarrollada en el Nuevo Salón de la Sociedad Rural con la presencia de más de 70 personas, Roberto Socín, presidente de la Mesa Provincial de Lechería, se mostró extremadamente cauto al dialogar con LA OPINIÓN, al punto tal que prefirió no ahondar en detalles. El productor prefirió no anunciar cuáles fueron las decisiones tomadas en el interior del encuentro, explicando que no querían que la información “se filtre” y llegue a oídos de los otros protagonistas del sector lácteo.
El origen de la problemática que provocó la reunión de anoche bien puede ubicarse en décadas anteriores, pero la historia reciente tiene como punto de partida el mes de marzo. En ese entonces, y ante un índice inflacionario que amagaba con superar sus peores estimaciones, el Gobierno nacional salió a negociar, con diversos sectores productivos con incidencia en la conformación de la canasta básica familiar, rebajas en el precio de algunos productos. En el caso de la industria láctea, el plan establecía bajar durante 150 días el precio de la leche fluida en sachet, del queso cremoso o cuartirolo y del yogur.
Lo cierto es que a los 90 días de concertado el acuerdo, momento en que las partes habían dispuesto hacer un balance, las lácteas salieron a avisarle a la Nación que la modificación de algunas variables -aumentos en el costo de la materia prima, salarios y servicios como la energía, caída estacional de la producción, leve aumento de la exportación-, no les permitían mantener en pie las “ofertas” en un demandante mercado interno -rebajas de entre 3 y 5%-, por lo que los precios subirían.
Al presidente Kirchner no le debe haber provocado mucha gracia esta noticia, menos por el aumento del costo de vida que por el del costo político -un aumento de precios a días de una interna electoral no reporta votos-, por lo que decidió mandar un mensaje pesado.
El encargado de lanzar la bomba, que dejó helado al sector lácteo, fue el Ministro de Economía. Roberto Lavagna afirmó el pasado viernes, en la reunión del Foro Nacional de Lechería realizada en Buenos Aires, que las opciones que manejaba el Gobierno nacional ante esta situación eran tres: aumentar las retenciones al sector, fijar cupos a la exportación de lácteos, o prohibirla, sin más ni más.
COMPÁS DE ESPERA
La sorpresa de los productores santafesinos, que participaron del encuentro del pasado viernes, fue mayúscula, dado que se enteraron de las propuestas nacionales en la noche del jueves, apenas unas horas antes del inicio del foro. Debido a esto, los representantes de la mesa lechera de Santa Fe le pidieron al Secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación, Miguel Campos, algunos días como para analizar el tema y definir un plan de acción, solicitud que fue concedida.
El análisis y la definición se produjo anoche, con la comentada y hermética -ver aparte- reunión que tuvieron en la Rural rafaelina los productores lácteos de la Provincia. Ahora, los tamberos santafesinos intentarán involucrar al Gobernador Jorge Obeid -“fue uno de los planteos realizados por los productores”, reconoció Socín, en una de sus únicas precisiones- en el debate, y se reunirían el jueves en Rosario con representantes de las otras provincias vinculadas -Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa-, y del resto de las entidades participantes, para tratar de definir un conjunto de alternativas a presentar ante Campos en el Foro Nacional de Lechería del viernes.
Con la suba del precio del litro de leche, mayores retenciones y la anulación de las exportaciones, como grandes fantasmas, el sector lácteo enfrenta una nueva encrucijada, que, está claro, no será la última y definitiva.
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