SE ROMPIÓ: INDEPENDIENTE Y RUGGERI, POR CAMINOS OPUESTOS
Día a día la situación de Oscar Ruggeri en Independiente acumula capítulos negativos. A la desprotección que le brindaron los dirigentes luego del traspié ante Colón, se sumó el desplante que le realizó ayer el arquero Luis Islas, que se autoexcluyó de los convocados porque iba a ser suplente en el desquite de mañana con River, por la Copa Sudamericana. El hecho profundizó los problemas; la mayoría de la comisión directiva le dio un ultimátum al presidente del club, Andrés Ducatenzeiler, y los plazos de la continuidad del técnico se achicaron considerablemente.
Cortocircuito I. El propio Ducatenzeiler, el único sustento que le queda a Ruggeri dentro de la comisión directiva, admitió que el trabajo del DT depende de los próximos partidos. Si se tiene en cuenta que el conjunto de Avellaneda tiene por delante dos clásicos (mañana frente a River y el sábado próximo ante San Lorenzo) el futuro de Ruggeri pende de un hilo. “Hoy el técnico es Ruggeri -dijo Ducatenzeiler-, pero no quiero hablar a futuro para no quedar preso de mis palabras. Hablar de otros técnicos me parece irresponsable. Con Gallego (Américo) hay dirigentes que hablan por la deuda que el club tiene con él.”
La decisión final quedó en manos de Ducatenzeiler, aseguran algunos integrantes de la comisión directiva. Ninguno quiere exponerse más a la impaciencia que tiene el público de Independiente con el DT. El vicepresidente del club, Fernando Sciaccaluga, reconoció: “Esta comisión directiva, como cualquier otra de otro club, depende de los resultados. Y en esta situación particular de Ruggeri será vital conseguirlos en los compromisos que vienen”.
Cortocircuito II. Cuentan los que vieron la escena en el entrenamiento a puertas cerradas de ayer en el estadio que Ruggeri ubicó a Islas entre los suplentes, con el argumento de una molestia que tiene el arquero en el hombro derecho. La respuesta de Islas enmudeció la práctica: “Sí, me duele, pero no como para faltar al partido con River”. Apenas concluyó el amistoso, Islas se marchó al vestuario sin realizar los ejercicios regenerativos.
Advertido de que ante River iba a estar en el banco de los suplentes, el arquero le informó a Ruggeri su negativa a concentrarse con el plantel y dio un portazo.
En declaraciones a la agencia Télam, Islas, que se fue del estadio sin hablar, explicó: “Creo que mi nivel es bueno, pero si el técnico prefiere que descanse lo voy a hacer. No quiero entrar en polémicas porque no se justifica”.
Ruggeri convive con el fantasma del regreso de Américo Gallego y está ante una semana crucial en su relación con Independiente.
Día a día la situación de Oscar Ruggeri en Independiente acumula capítulos negativos. A la desprotección que le brindaron los dirigentes luego del traspié ante Colón, se sumó el desplante que le realizó ayer el arquero Luis Islas, que se autoexcluyó de los convocados porque iba a ser suplente en el desquite de mañana con River, por la Copa Sudamericana. El hecho profundizó los problemas; la mayoría de la comisión directiva le dio un ultimátum al presidente del club, Andrés Ducatenzeiler, y los plazos de la continuidad del técnico se achicaron considerablemente.
Cortocircuito I. El propio Ducatenzeiler, el único sustento que le queda a Ruggeri dentro de la comisión directiva, admitió que el trabajo del DT depende de los próximos partidos. Si se tiene en cuenta que el conjunto de Avellaneda tiene por delante dos clásicos (mañana frente a River y el sábado próximo ante San Lorenzo) el futuro de Ruggeri pende de un hilo. “Hoy el técnico es Ruggeri -dijo Ducatenzeiler-, pero no quiero hablar a futuro para no quedar preso de mis palabras. Hablar de otros técnicos me parece irresponsable. Con Gallego (Américo) hay dirigentes que hablan por la deuda que el club tiene con él.”
La decisión final quedó en manos de Ducatenzeiler, aseguran algunos integrantes de la comisión directiva. Ninguno quiere exponerse más a la impaciencia que tiene el público de Independiente con el DT. El vicepresidente del club, Fernando Sciaccaluga, reconoció: “Esta comisión directiva, como cualquier otra de otro club, depende de los resultados. Y en esta situación particular de Ruggeri será vital conseguirlos en los compromisos que vienen”.
Cortocircuito II. Cuentan los que vieron la escena en el entrenamiento a puertas cerradas de ayer en el estadio que Ruggeri ubicó a Islas entre los suplentes, con el argumento de una molestia que tiene el arquero en el hombro derecho. La respuesta de Islas enmudeció la práctica: “Sí, me duele, pero no como para faltar al partido con River”. Apenas concluyó el amistoso, Islas se marchó al vestuario sin realizar los ejercicios regenerativos.
Advertido de que ante River iba a estar en el banco de los suplentes, el arquero le informó a Ruggeri su negativa a concentrarse con el plantel y dio un portazo.
En declaraciones a la agencia Télam, Islas, que se fue del estadio sin hablar, explicó: “Creo que mi nivel es bueno, pero si el técnico prefiere que descanse lo voy a hacer. No quiero entrar en polémicas porque no se justifica”.
Ruggeri convive con el fantasma del regreso de Américo Gallego y está ante una semana crucial en su relación con Independiente.
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