SE SUSPENDIÓ EL PARO EN LA UNR: HAY CLASES
Los docentes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) resolvieron ayer suspender el paro que venían protagonizando y volver hoy a las aulas. La medida se tomó luego de una votación en la que 834 de 1.210 profesores decidieron que las medidas a realizar fueran en concordancia con la dirigencia nacional. Lo cierto es que la decisión se adoptó en el marco de una huelga caótica, con acatamiento irregular y serios problemas en algunos establecimientos, como el Instituto Politécnico.
El paro, votado en una asamblea por 47 votos contra 42, siguió a un acuerdo entre la Confederación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) de aumento de la masa salarial total de los docentes de un 41,8 por ciento, y de los salarios de bolsillo en aproximadamente un 20 por ciento. Este acuerdo, rubricado el sábado pasado, había determinado que a nivel nacional tanto la Conadu como la Conadu Histórica levantaran la medida de fuerza dispuesta para esta semana.
Sin embargo, en Rosario, una muy reñida y escasa asamblea decidió seguir con la medida de fuerza que se había determinado la semana anterior.
Desde ese momento se retomó el paro pero también la confusión fue in crescendo. La huelga comenzó a quebrarse en la mayoría de las facultades y, por ejemplo en Ciencia Política, directamente una reunión de 40 profesores autoconvocados decidió levantar la medida en consonancia con lo dispuesto a nivel nacional. Mientras tanto crecía la preocupación por los chicos del Politécnico y el Superior de Comercio por la prolongada caída de los días de clases.
En el medio hubo un cruce entre el secretario general de la Coad -el gremio que nuclea a los docentes de la UNR- José Dotta, y su secretario gremial, Gustavo Brufman, uno a favor de acatar la resolución de Conadu y otro que levantaba la bandera de la asamblea local, es decir el paro.
Y mientras tanto, docentes y estudiantes manifestaban de distinto modo su adhesión a la medida. Como lo hizo ayer la Escuela de Enfermería con una clase abierta.
Votación
Mientras el paro continuaba, los docentes fueron convocados a una votación con varios ítems. Por un lado debían decir si el acuerdo salarial logrado con el gobierno nacional era aceptable, insuficiente o no aceptable. El 19,5 por ciento contestó por la primera alternativa, un 17 por ciento lo juzgó aceptable, y un mayoritario 63 por ciento dijo que era insuficiente.
Los profesores quisieron continuar además con alguna medida de fuerza: 779 se manifestaron por esa alternativa, y de ellos, 586 votaron porque la medida fuera un paro, mientras que 236 lo hicieron porque no contemplara esta medida extrema.
Pero lo más importante, que llevó a la suspensión de la huelga, es que hubo 834 votantes (un 69 por ciento) que quisieron que las medidas a tomar estuvieran en consonancia con lo que se definiera a nivel nacional.
El resultado de esta compulsa irá ahora al plenario general de la Conadu, en Buenos Aires, el 15 de este mes. Y allí se verá cuál será el rumbo de este conflicto.
“Levantamos la medida por esta decisión de los docentes y lo hacemos en medio de una jornada durísima, en la que muchos compañeros fueron apretados por los funcionarios, que los llamaban por teléfono para que fueran a trabajar”, protestó Gustavo Brufman, secretario gremial de Coad.
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