SE TENSA MÁS LA PULSEADA CON EL FMI POR LOS BONISTAS
Con un lenguaje un poco más moderado que el usado por sus exponentes más duros, el Fondo Monetario Internacional le advirtió al Gobierno que para mantener la recuperación económica debe “normalizar” la relación con los bonistas que quedaron afuera del canje. La respuesta del presidente Kirchner, desde Berlín, fue casi en simultáneo: el canje no se reabrirá.
Según el FMI, la Argentina debe “normalizar las relaciones con los acreedores privados” y seguir adelante con “sus prudentes políticas fiscales” si quiere mantener la marcha ascendente de la economía.
Otra voz que se escuchó fue la del consejero económico del Fondo, Raghuram Rajan, quien señaló que el reacceso a los mercados internacionales de capital “debería ser una prioridad” del Gobierno.
Sin embargo, no todas fueron malas. El Fondo mejoró las proyecciones de crecimiento económico para este año, al pronosticar un incremento del 6 por ciento, dos puntos por encima del 4 por ciento fijado en su reporte de septiembre de 2004.
Esta mañana, el sector más duro del organismo había vuelto a pedir, sin vueltas, que la Argentina reabra el canje “de buena fe”. Fue el representante de Italia, Pier Carlo Padoan, el que retomó el tono crítico con la operación.
“Si la Argentina no reabre las negociaciones con sus acreedores en buena fe, el FMI no será capaz de reabrir los préstamos al gobierno de Buenos Aires”, dijo Padoan
El FMI le pide a la Argentina que negocie con los bonistas que rechazaron la oferta del país para canjear los 102.000 millones de dólares en títulos de deuda impagos. Son el 24 por ciento de ese total.
Sin embargo, oficialmente, el organismo no pidió al Gobierno que reabra el canje, a pesar de exhortar firmemente a desarrollar una “estrategia realista” para acordar con los inversores que no participaron del canje y que tienen en su poder unos 20.000 millones de dólares en títulos de deuda impagos desde 2002.
Desde Berlín, Kirchner aseguró hoy que ve una “creciente credibilidad hacia la Argentina” de parte del mundo, tras un encuentro con empresarios. Y descartó de plano la posibilidad de una reapertura del canje.
“La propuesta hecha por Argentina es la única compatible con un horizonte donde el país cumpla con los acreedores sin ahogar la recuperación de la actividad económica, ni desatender las necesidades sociales”, sostuvo.
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