Se trabó la negociación y los docentes amenazan con ir al paro
Sin acuerdo, el Gobierno postergó para hoy la reanudación del diálogo; los gremios con representación nacional creen que la suba será por decreto; rechazan la inclusión del presentismo en la paritaria.
Sin tiempo y con las posiciones encontradas, la negociación salarial entre la Casa Rosada y los cinco gremios docentes con representación nacional quedó estancada ayer con una clara advertencia de paro antes de que hoy se retome el diálogo.
La falta de acuerdo derivó en la postergación por parte del Gobierno de la convocatoria a un nuevo encuentro, que estaba previsto para ayer. Sin contactos, los dos sectores endurecieron sus posturas .
El conflicto escaló con la sorpresiva advertencia de Ctera, gremio alineado con la CTA oficialista de Hugo Yasky, que anunció que si no hay acuerdo y el Gobierno avanza con fijar la suba salarial por decreto, como advirtió el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, la semana pasada, las clases no comenzarán.
En la Casa Rosada terminaron finalmente convocando para hoy a las 15 en el Palacio Pizzurno, sede del Ministerio de Educación, a retomar la negociación que quedó trunca el viernes pasado por falta de acuerdo.
“Lo primero que tiene que hacer el Gobierno es despejar el ítem del presentismo porque es volver al menemismo y es extorsivo”, criticó ante LA NACION Sergio Romero, secretario general de la Unión de Docentes Argentinos (UDA).
Los gremios no sólo consideran insuficiente la propuesta de suba del 22 por ciento en tres pagos que ofreció la Casa Rosada, sino que adelantaron un contundente rechazo a la incorporación del pago de los 2000 pesos extras en concepto de presentismo como parte del piso salarial que fija el Estado nacional todos los años.
La negociación había comenzado recién el viernes pasado, sobre la hora de inicio de clases. Entonces, la Casa Rosada hizo su propuesta, pero los cinco gremios sentados a la mesa, tanto Ctera como UDA, AMET, CEA y Sadop, los cuatro que integran la CGT que conduce Antonio Caló, la rechazaron por insuficiente.
Ayer, sin contacto alguno, y ante las posiciones encontradas, quedó cada vez más allanado el camino para que el Gobierno fije por decreto el aumento, tal como lo hizo en los últimos dos años ante la falta de consenso.
“Si hay desacuerdo, hay una manifestación unilateral por parte del Poder Ejecutivo”, reiteró ayer Capitanich en su conferencia de prensa de la mañana. Allí anunció que en el transcurso del día volverían a verse ambos sectores, pero todo se empantanó y pasó para hoy.
Hasta anoche, en la Casa Rosada sostenían que se mantendría la propuesta inicial. Los gremios, advertidos de la postura oficial, salieron con todo a marcar el terreno.
Lo que más conflicto generó en las últimas horas, sostenían fuentes que participaron de la negociación, era la insistencia de la Casa Rosada en mantener la incorporación del presentismo como parte del aumento, un punto rechazado por los sindicatos docentes por unanimidad. “Si lo mantienen, nos llevan al paro”, dijo Romero.
En conferencia de prensa, la jefa de Ctera, Stella Maldonado, anunció que insistirán en el piso salarial de 4860 pesos, que representa una suba del 42,2 por ciento sobre el haber mínimo de 3416 pesos, y consideró “extorsivo” el premio por presentismo. “Obliga a los maestros a ir a trabajar enfermos”, advirtió. La sospecha de los gremios es que la Casa Rosada no está dispuesta a ceder en esa propuesta, que el jefe de Gabinete defendió como una política para cumplir con los días de clases previstos.
Del encuentro de esta tarde volverán a participar Capitanich; el ministro de Economía, Axel Kicillof; el de Educación, Alberto Sileoni, y el de Trabajo, Carlos Tomada.
El malestar sindical se acrecentó ante la falta de contactos con los funcionarios nacionales durante el fin de semana, que, intuyen, derivaría en la decisión oficial de fijar la suba por decreto. La queja entre los gremios docentes es que, a pesar de que desde enero habían tenido encuentros informales con Capitanich, el Gobierno terminó convocando a la paritaria a último momento. “Es evidente que no tienen mucho más que ofrecer”, razonó una fuente involucrada en las negociaciones.
Fuente: La Nación
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