SE VA DEL PAÍS LA FAMILIA DEL JOVEN MUERTO EN PALERMO
El padre de Matías Bragagnolo, el joven que murió el domingo pasado después de ser atacado por una patota en Palermo Chico, decidió mudarse con su familia al extranjero.
En una entrevista con LA NACION, Marcelo Bragagnolo explicó que la decisión no la consultó con su esposa, Cecilia, y sus hijos Martín, de 16 años, y Manuel, de 8. “Pero ellos van a aceptar mi idea. Es lo mejor para todos”, dijo.
Reveló que quiere conseguir cuanto antes un colegio para Martín y Manuel, acomodarse laboralmente y resolver qué hacer con el departamento que la familia posee en Belgrano. Cuando todo esté resuelto viajarán al exterior. “La decisión ya está tomada. Nos vamos del país”, afirmó.
La investigación por la muerte de Matías avanza sobre la actuación del agente de la Policía Federal detenido. Al cierre de esta edición, la Justicia analizaba acusarlo de abandono de persona, delito no excarcelable.
Así lo informaron a LA NACION fuentes con acceso al expediente. En principio, el policía involucrado, de 22 años, que se desempeña en la comisaría 53a., está acusado de incumplimiento de deberes de funcionario público. Ayer fue indagado por segunda vez por la jueza María Teresa Salgueiro y quedó detenido en la unidad N° 28 del Palacio de Justicia.
Ayer, tres de los menores del grupo acusado de haber atacado a Matías, que estuvieron en el hall del edificio donde finalmente murió el joven estudiante, responsabilizaron al policía de haber abandonado a la víctima.
Javier, Gastón y Alejandro son los menores que hablaron por primera vez de lo sucedido en Palermo Chico. Ayer, a tres días del hecho, desmintieron formar parte de esa patota y culparon al policía de haberle pateado las costillas a Matías cuando lo requisaba sin autorización judicial.
Los muchachos reconocieron haber estado en el hall del edificio de Ortiz de Ocampo 2882, pero negaron haber atacado al muchacho.
En declaraciones radiales y televisivas, Alejandro afirmó que cuando observó que Bragagnolo se descompuso él se encargó de llamar al SAME.
“Hay que diferenciar a los grupos. Uno está integrado por los dos menores detenidos. El otro por mi hijo y sus amigos. Ellos fueron educados con dignidad y en un ambiente familiar. No tuvieron nada que ver con el hecho que se investiga”, sostuvo Adolfo Bartra, padre de uno de los menores.
LA NACION preguntó a Bartra porqué su hijo y sus amigos estaban con el grupo acusado de atacar a Bragagnolo si no eran amigos.
El hombre contestó: “Ellos habían salido de bailar de Mint [una discoteca de la Costanera norte]. Cuando terminó la matiné, caminaron por Salguero hasta Gelly, donde se quedaron en un quiosco”.
En el quiosco de Gelly y Salguero comenzó todo. Ahí estaban Matías y sus dos amigos. Uno de los chicos increpó a Bragagnolo. En ese instante se desató una pelea, según informaron fuentes policiales a LA NACION.
“Todo comenzó cuando uno de los chicos que se encuentra detenido se acercó a Matías y le pegó desde atrás, con el puño en la nuca. Para entonces, Matías reaccionó.
“Ahí se pelearon uno contra uno. Al ver eso, el otro chico ahora preso agarra el pedazo de piedra que para mí fue con la intención de tirarlo al piso. Yo lo agarré y se lo tiré al piso”, relató Javier a Radio 10.
Según Javier, Gastón y Alejandro, un adolescente de 12 años que había agredido a Matías se escapó del lugar.
“Antes de salir corriendo, Matías me pegó. Supongo, porque me vio dentro del grupo”, explicó Gastón.
Matías corrió por Figueroa Alcorta en dirección hacia Ortiz de Ocampo. La patota de adolescentes lo persiguió hasta el edificio, acompañado por el agente de la comisaría 53a., que halló a mitad de camino.
El grupo de adolescentes acusaba a Matías de haberle robado un celular. El agente dio crédito a la versión de los muchachos y fue hasta el edificio de Ortiz de Ocampo.
“El policía requisó a Matías y a sus amigos de mala manera. Según me contó mi hijo, le pegó a Bragagnolo patadas en las costillas”, aseguró Bartra en una charla telefónica con LA NACION.
El abogado Carlos Broitman, defensor de Alejandro, explicó: “Los chicos [por su cliente y sus amigos] están libres y a disposición de la Justicia”.
Autopsia y peritos de parte
La familia Bragagnolo contrató al médico Avelino Baratta como perito de parte en la causa. El facultativo seguirá de cerca los análisis de la autopsia.
“Si los resultados de la necropsia nos dejan dudas, pediremos que se realice una segunda autopsia”, aseguró a LA NACION el abogado de la familia de Matías, Nicolás González Siches.
El letrado dijo que, por lo poco que conoce del informe médico, Matías murió como consecuencia de un edema pulmonar (retención de líquido en los pulmones) y un edema meningoencefálico (la acumulación de líquido en los tejidos que protegen el cerebro a la altura del encéfalo).
“No soy médico, pero me animaría a decir que el edema meningoencefálico podría ser de origen traumático. No tengo dudas de que Matías murió a raíz de la agresión que sufrió”, afirmó González Siches.
La familia Bragagnolo presentará en el juzgado la historia clínica de Matías para confirmar que no sufría ninguna enfermedad congénita.
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