SE VUELVE A TENSAR LA RELACIÓN ENTRE GOBIERNO Y PIQUETEROS
La relación entre el Gobierno nacional y los sectores piqueteros duros va de mal en peor. Después de montar un operativo policial espectacular que les impidió el viernes el acceso a la Plaza de Mayo, el Gobierno ratificó ayer que no piensa en dar un aumento en los planes sociales, nadie en la Casa Rosada recibió a un grupo de piqueteros que concurrió para “dialogar”, y el ministro del Interior, Aníbal Fernández, descalificó la nueva marcha convocada para este viernes por el sector para repudiar la visita de George W. Bush en la Cumbre de las Américas.
“Qué tiene que ver (la visita de Bush) con complicarle la vida al resto del sociedad a la que se toma como objeto de extorsión”, disparó Fernández. Así, el ministro dejó entrever que este viernes se reiteraría el esquema de seguridad que bloqueó la llegada a la Plaza de Mayo a los piqueteros por dos viernes consecutivos, el último en el marco de una masiva marcha multisectorial.
No fueron las únicas malas noticias para los piqueteros duros. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, reiteró que “no está previsto mejorar los planes sociales” —principal reclamo de las organizaciones de desocupados— e insistió que aquellos que quieran manifestarse en la Plaza de Mayo deberán pedir autorización.
“Lo único que tienen que hacer es avisar que van a ir a la Plaza de Mayo de tal hora a tal hora a expresarse, que van a transitar en determinadas arterias para poder ordenar el tránsito”, explicó Fernández a FM Aspen.
Pero además, nadie en la Casa Rosada recibió a un grupo de piqueteros del MTD Aníbal Verón, encabezados por Juan Cruz Daffunchio, que concurrió para “iniciar un diálogo” con el Gobierno. Este es el sector que la semana pasada, tras los operativos que impidieron los cortes en el Puente Pueyrredón, anunció la decisión de desistir de esas protestas y de otras acciones sorpresivas, para favorecer el diálogo con las autoridades.
De cara a la marcha del viernes, los dirigentes piqueteros volvieron a exhibir diferencias de posicionamiento en su pulseada con el Gobierno. La expresión más dura partió del referente de la Coordinadora de Unidad Barrial (CUBa), Oscar Kuperman, quien sostuvo que “estamos decididos a pasar las vallas policiales” si se repite el bloqueo. En cambio, Néstor Pitrola, del Polo Obrero, denunció las “medidas represivas” pero afirmó que los piqueteros se mantendrán “siempre en actitud pacífica”.
En tanto, el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, reivindicó la forma en que actuó el Gobierno el viernes, al considerar “muy acertadas las medidas políticas que se dispusieron” ante las marchas. Y la líder del ARI, Elisa Carrió, si bien cuestionó la “militarización” que hubo en los alrededores de Plaza de Mayo, coincidió con el jefe de Gabinete en que los piqueteros deben pedir permiso para manifestarse. “Yo no puedo cortar una calle porque se me ocurre”, dijo Carrió.
A la polémica se sumó el canciller y candidato a diputado por Frente para la Victoria, Rafael Bielsa, quien se mostró alineado con la postura de endurecimiento frente a las protestas. Bielsa exhortó a diferenciar “una legítima protesta social” de un “ejerci cio ilegítimo de herramientas no democráticas para hacer política”, y advirtió que “no se pide comida con un pasamontañas y un fierro de construcción”.
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