SECUESTRAN 250 ARMAS Y BUSCAN A UN TENIENTE CORONEL RETIRADO
Ese es el resultado de ocho allanamientos realizados ayer en la Capital Federal y la provincia de Entre Ríos en el marco de una causa que investiga a una banda que vendía armas en el mercado ilegal.
El anuncio del operativo y sus resultados lo hizo ayer personalmente el ministro de Justicia, Gustavo Beliz. El funcionario explicó que la banda está sospechada de vender las armas a otros delincuentes, que luego las usaban para sus golpes.
En la conferencia de prensa la Policía exhibió parte del armamento secuestrado, que incluye ametralladoras AK 47 y Uzzi y fusiles FAL. Según los investigadores, ese tipo de armas pesadas suele usarse en asaltos a bancos o a grandes empresas.
Los allanamientos fueron ordenados por la Fiscalía distrital de Pompeya-Parque Patricios, y se realizaron ayer a la madrugada en siete casas de la Capital y en una estancia de Gualeguay, Entre Ríos. En la estancia estaba uno de los dos depósitos de armas de la organización. El otro era un departamento cercano a Coronel Díaz y Paraguay.
Según una fuente policial, uno de los detenidos es el líder de la banda, un hombre de 38 años. Los restantes sospechosos son siete varones de entre 27 y 35 años, y entre ellos están los dos propietarios de la estancia allanada en Gualeguay.
Los investigadores aseguran que la banda tenía nueve integrantes. El único prófugo es un teniente coronel retirado de alrededor de 60 años, y según la fuente era quien actuaba como contacto de la banda para conseguir las armas.
“Cuando hay personal de las Fuerzas Armadas o de Seguridad involucrado el delito es mucho más grave”, dijo Beliz, quien estuvo acompañado del secretario de Seguridad, Norberto Quantin. Beliz dijo también que en esos casos “la sanción debe ser implacable” y que el objetivo del Gobierno es “derrotar al delito”.
Por otra parte, el ministro afirmó que la investigación “puede tener ramificaciones con otros delitos, como los que pueden estar ligados al origen de las armas”.
Según los voceros policiales, una de las posibilidades es que la banda consiguiera su “mercadería” mediante maniobras de contrabando, o a través de robos. Las mismas fuentes aclararon que entre las armas secuestradas no se encontró ninguna identificación que permita suponer que fueron robadas de arsenales de fuerzas de seguridad u otros organismos oficiales.
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