SECUESTROS: RECOMIENDAN A LOS FISCALES NO HABLAR CON LA PRENSA
Con el fin de evitar que la difusión pública de datos sobre secuestros extorsivos ponga eventualmente en peligro la vida de la víctima, el procurador general de la Nación recomendó a los fiscales federales del país no hablar con la prensa sobre casos en curso.
La recomendación está contenida en una resolución que lleva el número 116/04, del 27 de agosto (se conoció ahora), firmada por el procurador Esteban Righi. Fue distribuida a todas las fiscalías federales del país, que son las que tienen a su cargo la investigación de este tipo de delitos.
La resolución señala: “Recomendar a los integrantes del Ministerio Público Fiscal y a las fuerzas de seguridad que actúan bajo su dirección, que la información que puedan brindar a los medios respecto del avance de las investigaciones vinculadas con secuestros extorsivos, no debe poner de ningún modo en peligro la vida de las personas involucradas en el caso, o el éxito de la investigación en trámite”.
El procurador indica que en los casos en que “resulta imperioso brindar información básica”, los fiscales “podrán contar con el asesoramiento de la Oficina de Prensa de la Procuración” para emitir un comunicado.
En el último artículo de la resolución, Righi ordena que la Oficina de Prensa de la Procuración y la Fiscalía Móvil para la Investigación de Secuestros Extorsivos, a cargo del fiscal federal Alberto Gentili, organicen una reunión de trabajo con los medios de comunicación con el fin de fijar una “estrategia comunicacional” para las coberturas.
Entre los fundamentos de la decisión, el procurador sostiene que ante “el impacto social que provoca el desarrollo de este tipo de investigaciones, resulta necesario equilibrar el derecho a la información de la población en general con la obligación de preservar la vida y la integridad de las personas involucradas en este tipo de casos, así como también el desarrollo exitoso de la investigación judicial”.
Además, afirma Righi que su recomendación no intenta perjudicar la libertad de prensa sino que “los medios de comunicación no interfieran con la intensa labor investigativa” que requieren los secuestros.
En la provincia de Buenos Aires, el tratamiento informativo de los secuestros extorsivos motivó el mes pasado, cuando estaban en curso los casos de Nicolás Garnil en San Isidro y Gabriel Gaita en Lanús, una serie de reuniones entre el gobernador Felipe Solá y los gerentes de noticias de los principales canales de televisión y radios.
El gobernador aseguró que se iba a “buscar una forma de movermos de manera tal que los medios puedan satisfacer la necesidad de información, pero que a su vez permita preservar la vida del secuestrado, la marcha de la negociación y la integridad de los familiares”.
La advertencia sobre la cobertura de los medios en los secuestros ya la había hecho el ministro de Seguridad bonaerense, León Carlos Arslanián, el 4 de agosto, cuando se reunió con el vicepresidente de Colombia, Francisco Santos Calderón.
Arslanián coincidió con el funcionario colombiano sobre el papel de los medios de prensa en estos casos. Sostuvo que parte del problema de los secuestros “es una difusión exagerada, no porque no tengan gravedad sino porque producen un efecto irritativo, elevan el status y generan alarma social e histeria colectiva”.
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