SEDUJO A UN ESPAÑOL, LOGRÓ CASARSE CON ÉL Y LO DEJÓ EN LA CALLE
La vida de José Bosch Rojas, un ciudadano español de 70 años, cambió para siempre cuando se enamoró de una argentina hace dos años. Perdió su dinero, su departamento en España y debió pasar un año al lado de una mujer que lo amenazaba de muerte.
“Yo era un jubilado que después de haber trabajado una pila de años y de haber perdido a mi esposa en 1994, vivía tranquilo en un piso en Barcelona. Tenía un coche y por mes me sobraban unos 700 euros. Eso fue hasta que conocí a Ana Rosa Mogro (57), quien me trajo a Salta, me casó en un abrir y cerrar de ojos, me quitó lo que tenía y después me dejó en la calle”, recordó con dolor la víctima de esta estafa.
Todo comenzó cuando Ana Rosa ingresó en la lista de contactos de la página de José. Un amigo en común los presentó en Internet. Comenzaron a chatear y pronto nació una intensa relación a través de la red, informó el diario El Tribuno.
“La verdad es que yo me enamoré, pues había muchas cosas en común entre los dos, aunque luego me percaté de que todo lo que ella decía eran mentiras”, explicó.
Ana Rosa le dijo que había estudiado tres carreras universitarias. También le comentó que había quedado viuda en el mismo año que él e inventó intereses comunes para conquistar a su víctima. “Mira cómo será que hasta me dijo que era la que le escribía los discursos al presidente Kirchner y así un montón de patrañas más”, recordó José.
A los pocos meses de comunicarse por la red, Ana Rosa convenció a su enamorado de que viajara a Salta. “Claro que antes le tuve que mandar unos 4 mil euros; me dijo que eran para ponerse guapa. Sostuvo que tenía dinero, unos 90 mil dólares, pero que no los podía sacar por el corralito financiero”.
Juntos pasearon por Buenos Aires, a expensas de José, quien arribó el 16 de noviembre de 2004. “Cuando me vio, me agarró del brazo y me preguntó cuánto dinero traía, que se lo diera a ella porque en Argentina había robos y que todo era muy peligroso”, explicó.
Una vez que contrajeron matrimonio, Ana Rosa lo convenció de que regresara a España y vendiera su departamento.
“Ya de vuelta, compramos una casa de dos plantas en Los Reyes Católicos al 1.400, la que me costó 280 mil pesos, más otros 120 mil que tuve que invertir a pedido de mi esposa, quien se mandó a remodelar todo”, contó José.
La situación empeoró a partir de ahí. La flamante esposa se negó a compartir la habitación y dejó de prestarle atención a José, quien comprendió que la unión había sido fruto del interés. Le ofreció vender la casa, repartirse el dinero y terminar con el matrimonio.
“Vos estás loco. ¿Creés que te traje hasta aquí para dejarte ir? Claro que no te quiero ni nada pero ni sueñes con que te voy a dar algo. Yo me voy a quedar con todo, con la casa y con las dos pensiones que cobrás y si se te ocurre denunciarme, me voy a encargar de que aparezcas degollado o te voy a quemar cuando duermas”, aseguró que le dijo la mujer.
Sin embargo, a los pocos días José realizó la denuncia, por lo que fue detenida su esposa. “Perdí mi casa, pero gané mi libertad. No todo está perdido, porque confío en la Justicia y espero que muy pronto todo se resuelva y se desenmascare a esta mujer, que ha respondido a mi amor con puras mentiras”, concluyó la víctima.
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