SEGÚN LA CORTE, CARRASCOSA DEBÍA HABER ESTADO DETENIDO
Aunque Carlos Carrascosa haya quedado, por ahora, fuera de la lista de sospechosos por el crimen de su esposa, María Marta García Belsunce, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó un recurso que su defensa había presentado para evitar que fuera a prisión.
Según fuentes judiciales citadas por la agencia DyN, los ministros de la Corte Suprema rechazaron el viernes el planteo porque no se trata de un caso con sentencia definitiva.
La decisión tomada por Enrique Petracchi, Augusto Belluscio, Carlos Fayt, Antonio Boggiano, Adolfo Vázquez y Juan Maqueda (Raúl Zaffaroni no votó porque está de viaje) hubiera sido clave, ya que podía haber derivado en la inmediata detención de Carrascosa si no fuera que el viudo ya había sido “desprocesado” por el juez de Garantías de San Isidro, Diego Barroetaveña.
Según Barroetaveña, las sospechas contra Carrascosa, que en su momento le habían permitido procesarlo, perdieron vigencia. Y por eso el juez lo desprocesó.
Por esto, fuentes del caso explicaron ahora que la decisión de la Corte se convirtió en “abstracta”.
El máximo tribunal de Justicia de la Nación rechazó el recurso de queja presentado por la defensa de Carrascosa para que siguiera en pie el beneficio de la libertad morigerada que había resuelto el juez Barroetaveña hace casi un año y que, más tarde, fue revocado por instancias superiores.
El 6 de abril, la Suprema Corte bonaerense ratificó la revocatoria de ese beneficio y, en base a ello, el fiscal Diego Molina Pico exigió la inmediata detención del viudo.
Ese pedido fue el que la semana pasada generó un revuelo en el expediente. Como Barroetaveña no respondió, el presidente de la Sala I de la Cámara Penal de San Isidro, Fernando Maroto, lo instó a detener al viudo. Como Barroetaveña tampoco lo hizo, el camarista denunció el hecho ante la Suprema Corte bonaerense.
Lo cierto es que, cuando finalmente se pronunció, Barroetaveña pateó el tablero: no sólo no detuvo a Carrascosa, como se suponía, sino que resolvió revocar su prisión preventiva de cuando lo había considerado presunto autor material del crimen.
Además, Barroetaveña rechazó el pedido de juicio oral que elevó Molina Pico y ordenó que se apartara del caso, al coincidir con la defensa de Carrascosa en que el fiscal no tenía objetividad.
Ahora, la cuestión está en manos de la Cámara Penal de San Isidro. Pero la defensa de Carrascosa exige que Maroto no participe de la decisión.
Mientras, la Procuración bonaerense analiza si Barroetaveña pudo haber violado alguna ley durante la instrucción del caso María Marta. La Suprema Corte provincial también pidió que se abra un sumario interno.
Este contenido no está abierto a comentarios

