Según la policía, el caso Lola está “casi cerrado”
Creen que el “Conejo”, el sospechoso del identikit que fue detenido ayer, la mató al intentar robarle en la playa.
El cerco se cerró finalmente. El hombre del identikit cayó tras varios días de búsqueda. El changarín, apodado “Conejo”, es el único sospechoso por el asesinato de la adolescente argentina Lola Luna Chomnalez.
Fue arrestado ayer por la prefectura uruguaya en Cabo Polonio, a unos 20 kilómetros del balneario Valizas, donde veraneaba la víctima.
El sospechoso no se había alejado demasiado de la zona del crimen. Sin recursos económicos y rodeadas sus amistades -muchas de las cuales pasaron en estos días por el juzgado local en condición de detenidos-, los investigadores policiales confiaban en su inminente captura. Ese arresto se realizó ayer antes de las 17.
El “Conejo” fue llevado en principio al destacamento de la Prefectura en Valizas y transferido allí a la policía de ese mismo balneario. Pasó luego por la comisaría de Castillos, donde fueron alojados los anteriores testigos detenidos, pero la importancia del tema, ante la difusión del caso en la Argentina, llevó a las autoridades uruguayas a movilizar a un grupo especial de interrogadores policiales en un helicóptero desde Montevideo.
Hoy se le tomaría declaración indagatoria en el juzgado de Rocha. La investigación policial estima que el caso está “prácticamente cerrado”.
Este hombre, cuyo apellido sería Gutiérrez, de unos 40 años, trabajaba en la reparación del techo de una casa cuando Lola caminaba sola por la playa de Valizas.
En la hipótesis central de los investigadores, los hechos se habrían producido de la siguiente forma:
l Al mediodía del domingo 28 de diciembre, Lola almorzó en Valizas con su madrina, Claudia Fernández, y el esposo de ésta, Hernán Tuzinkevich. Esa situación quedó ayer casi refrendada en el juzgado con la presentación, por parte del abogado de la pareja, Gustavo Bordes, de fotografías de la mañana de ese día y la cámara con la que fueron tomadas (la jueza Marcela López ordenó a peritos tecnológicos de la policía local que realicen un peritaje para establecer la autenticidad de esas imágenes). Tras esa comida, Lola anunció que caminaría por la playa hasta el balneario de Aguas Dulces.
l En ese momento, el sospechoso reparaba un techo en una cabaña en la primera línea de la playa. Eso fue confirmado en la justicia por Juan Sosa, que acompañaba al “Conejo”. Esa casa se distingue en el balneario por el techo pintado a rayas verticales amarillas y azules. Sólo se completó el trabajo en un lado. Lola pasó muy cerca de esa casa, que está a escasos treinta metros del puesto del guardavidas de Barra de Valizas.
l El sospechoso habría observado el paso de la adolescente con su mochila. El lugar del crimen está a más de cinco kilómetros de allí. LA NACION pudo comprobar ayer que desde ese techo es posible seguir con la vista a una persona que camine incluso más allá de las últimas casillas de las playas, a unos dos kilómetros de esa posición.
l La hipótesis es que el sospechoso habría decidido perseguir a la joven cuando está llevaba esa ventaja, por lo que podría haberla alcanzado en la zona del homicidio. Sosa afirmó que su compañero dejó el trabajo en el techo un rato después de las 15.
l La hipótesis que cobra fuerza es que el sospechoso habría actuado así en un intento por robar las pertenencias de Lola. El hombre detenido ayer no tiene antecedentes penales, según confiaron fuentes de la investigación. Sin embargo estaba mal económicamente y luego reapareció con algo de dinero. El abogado Bordes confirmó a LA NACION que Lola llevaba 2500 pesos uruguayos en la mochila, que sigue desaparecida.
l El hipotético robo habría concluido en el violento homicidio. Ésa es la teoría que intentará demostrar hoy la justicia local, que finalmente dio con el sospechoso, que no se había alejado de la zona y que, increíblemente, habría dado su parecer sobre el crimen en una nota de C5N en las primeras horas que siguieron al hallazgo del cadáver de Lola.
LAS SOSPECHAS CONTRA EL ÚLTIMO APREHENDIDO
“Conejo” Gutiérrez changarín Según la hipótesis de la policía uruguaya, el sospechoso decidió perseguir a la chica de 15 años para robarle las pertenencias que llevaba en la mochila, que aún no apareció. El asalto terminó en crimen.
Fuente: La Nación
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