SEGÚN LA REVISTA TIME, CHÁVEZ ES UNO DE LOS 100 MÁS INFLUYENTES
El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush; el de China, Hu Jintao; el de Corea del Norte, Kim Jong II; el de Venezuela, Hugo Chávez, y el de Sudáfrica, Thabo Mbeki, son cinco de las personalidades políticas que más influyen en la vida cotidiana y en el futuro de todo el planeta.
Pero esos líderes sólo son un reducido grupo dentro de las 100 personas más influyentes del mundo en 2004 y en los futuros doce meses, según la revista Time. La publicación elaboró, al igual que el año pasado, un listado de personalidades que es, cuando menos, ecléctica y, seguramente, muy polémica. Tan controvertida que ni aparece el difunto Juan Pablo II –que influyó como pocos en 2004 –, ni el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, ni el titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo de Rato.
“Es la lista de los hombres y mujeres cuyo poder, talento o ejemplo moral está transformando el mundo”, afirmó la conocida revista en su editorial, para explicar cómo seleccionó a los “influyentes”, sea en campo político, empresarial, militar, científico, religioso o de las artes, en 31 países diferentes.
Así, de manera previsible, sí aparecen la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice; su par de Defensa, Donald Rumsfeld; el ex presidente Bill Clinton, y el primer ministro israelí, Ariel Sharon.
Pero quizá lo más notable pase por quienes no figuran en la lista, elaborada por los editores y corresponsales de Time. No aparecen los presidentes de Francia, Jacques Chirac, y de Rusia, Vladimir Putin, ni el canciller alemán, Gerhard Schröder. Sí están el cardenal alemán Joseph Ratzinger, considerado uno de los candidatos a suceder a Juan Pablo II, y Javier Solana, el alto representante para Política Exterior de la Unión Europea, que, según Time, “se ha convertido, para Washington y para el mundo, en un europeo indispensable”.
Latinoamericanos sólo hay dos entre los 100 decisivos, ninguno de la Argentina. El primero es Chávez, “un revolucionario autosuficiente” según Time, en obvia alusión a las reservas petroleras venezolanas. También subrayó su diferencia con Fidel Castro, al afirmar que, “por ahora, al menos” la prensa interna aún puede criticarlo.
El otro latinoamericano no es un presidente, economista, científico o intelectual de la región, sino el cantante colombiano Juanes, por su música “universal y muy poderosa”.
La revista no explica por qué incluyó a Chávez y a Juanes pero no al brasileño Luiz Inacio Lula da Silva ni al cantante Bono, de U2, que además de liderar una de las mayores y más innovadoras bandas de rock del planeta de las últimas dos décadas promueve la erradicación de la pobreza.
“Lo que buscamos es mostrar la amplitud del esfuerzo humano”, argumentó el secretario general de Time, Jim Kelly. “La influencia puede ser definida de muchas maneras”, dijo.
“Los estadounidenses pueden cuestionar el liderazgo de Bush -ha bajado en las encuestas recientemente-, pero nadie puede negar que es un líder”, destacó Time.
Arbitraria o no, la lista tampoco incluye a los titulares de los organismos multilaterales de crédito. Ni a Rodrigo de Rato, del FMI, ni a James Wolfensohn, ex presidente del Banco Mundial -ni su sucesor Paul Wolfowitz-, ni a Enrique Iglesias, del Banco Interamericano de Desarrollo. También brilla, pero por su ausencia, Osama ben Laden, el terrorista más buscado del mundo, que cambió la dinámica planetaria con los ataques de 2001, pero que desapareció de los principales medios de comunicación estadounidenses hace meses, después de su irrupción en la campaña electoral en noviembre pasado.
Sí figura, de todos modos, otro líder terrorista vinculado con Al-Qaeda, Abu Mussab al-Zarqawi, el enemigo número dos de Estados Unidos y su mayor rival en Irak, que figura junto a los laureados Dalai Lama y Nelson Mandela y, otra sorpresa, la célebre Martha Stewart, que tras pasar seis meses en prisión logró consolidar su imperio de productos para el hogar.
Poco se entiende su presencia entre los “100 líderes que más influyen en el mundo” junto a la popular conductora Oprah Winfrey, salvo que se recuerde que “mundo” es, muchas veces, un concepto subjetivo. “La influencia es una cosa difícil de cuantificar. Pero la reconoces cuando la vez”, razonó el editor jefe del número de Time que sale hoy a la calle, Adi Ignatius.
“A largo plazo, de eso se trata el verdadero poder, sea duro o suave”, afirmó. En esa línea, se entiende que sí figuren los responsables de la avanzada informática en el primer mundo: el equipo que creó la Blackberry -una palm que incluye teléfono, máquina fotográfica, e-mail e Internet-, los dueños del megabuscador Google.com, Sergey Brin y Larry Page, y los fundadores de Microsoft, Bill Gates, y de Apple, Steve Jobs.
Ecléctica, la lista también abarca al estratego político y electoral de Bush, Karl Rove, junto a los cineastas Clint Eastwood y Michael Moore. Pero esa misma variedad en la selección de Time es la que permitió otra sorpresa: figura Dan Brown, el autor del best-seller “El Código Da Vinci”, junto a un sobreviviente del tsunami y a Michael Schumacher, el mandamás de la Fórmula Uno.
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