Según Scioli, un triunfo de Macri sería “devastador” para el país
Dijo que tendrá “consecuencias muy negativas para el trabajo argentino y nuestra clase media”.
Focalizado en el debate del domingo, Daniel Scioli trazó para los próximos días una agenda más liviana. Acostumbrado a tener cuatro o cinco actos por día, incluso en distintas provincias, el candidato del Frente para la Victoria ahora se prepara para lo que en el sciolismo vislumbran como la gran chance que tiene para doblegar de arremetida a Mauricio Macri, hoy arriba en todas las encuestas. Mientras tanto, para no ceder terreno, mantiene su raid mediático en el que, por supuesto, se esfuerza por “desenmascarar” al jefe de Cambiemos. Ayer, en una de sus apariciones, consideró que sería “devastador” un eventual triunfo del líder del PRO y aseguró que tendría “consecuencias muy negativas”.
Decidido a marcar el contraste que aprecia entre su proyecto y el del macrismo, en el último tramo de la campaña Scioli no escatima en dar ejemplos de frases que escucha durante las recorridas, ni en pronunciar frases resonantes. En el núcleo de dirigentes más cercanos a él aseguran que se debe a que entendió que el mensaje directo que implica la palabra “cambio” -y enarbola su rival- lo obligó a salir de ese lenguaje lavado en el que se refugió incluso en los años en los que el kirchnerismo lo atacó ferozmente.
Entonces, ya no duda en calificar sin mayores reparos. Así, consultado en el programa Dadyman, de radio América, sobre qué implicaría que Macri gane la elección, indicó: “Las consecuencias van a ser muy negativas. Va a ser devastador para el trabajo argentino y nuestra clase media volver a políticas de endeudamiento, que nos marquen la agenda y nos condicionen el FMI y los buitre, o gerentes de empresas”. Sobre este punto, Scioli se explayó un poco más y advirtió sobre el presunto rol que algunos ex directivos de importantes compañías tendrían en un Gobierno macrista. E hizo especial referencia al caso del ex CEO de Shell Juan José Aranguren, hoy asesor de Cambiemos en materia energética, quien días atrás puso en duda que YPF siguiera en manos del Estado. En ese sentido, no fue casualidad que, horas más tarde, Scioli se reuniera con Miguel Galuccio, titular de la petrolera, y garantizara su continuidad (ver pág. 8).
Convencido de haber interpretado el mensaje del electorado, Scioli se mantiene optimista y confiado en que logrará ser el sucesor de Cristina, pese a lo que marcan las encuestas. “Veo y agradezco la conciencia colectiva y la reacción espontánea de trabajadores que se ven amenazados, cuando en Cambiemos dicen que le van a poner un techo a la paritaria; de la clase media, cuando ven que le van a quitar los subsidios; y de los petroleros, cuando dicen que quieren volver para atrás con YPF, y de los pymes, cuando dicen que van a abrir las importaciones”, dijo Scioli, que parece haber acopiado de Sergio Massa no sólo buena parte de sus propuestas para seducir a su electorado sino también esa actitud de cercanía con la gente durante las recorridas.
Por último, aun cuando la campaña del miedo impulsada por el Gobierno parece no haber prendido en el electorado, algo que reconocen incluso en las propias filas K, Scioli insistió en que será “la gente, que en defensa propia, va a protagonizar y ganar esta elección, en favor de lo público por sobre los que quieren volver a la lógica del mercado”.
Fuente: Clarín Digital
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