Segunda ronda de la histórica reunión entre EE.UU. y Cuba para normalizar sus relaciones
Con la presencia de la subsecretaria de Estado norteamericana para el Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, terminan hoy las primeras conversaciones entre funcionarios de alto nivel después de35 años. La reapertura de embajadas, entre los temas del día.
Después de un inicio prudente pero esperanzador, las delegaciones e Estados Unidos y Cuba vuelven a sentarse hoy frente a frente en la segunda y última jornada de su primera reunión de alto nivel en 35 años. La agenda para la normalización de relaciones y la reapertura de embajadas son los temas del día.
La subsecretaria de Estado norteamericana para el Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, y la directora de Estados Unidos de la Cancillería cubana, Josefina Vidal, encabezaban las conversaciones a puertas cerradas sobre el cronograma del acercamiento tras más de 50 años de enemistad, que sepultará el último resabio de la Guerra Fría en América.
La funcionaria estadounidense, que ayer no participó de la primera jornada porque llegó a Cuba después de que finalizara, y Vidal se sentaron en la mesa de negociaciones rodeadas de asesores, en una sesión que comenzó hacia las 9 hora local (11 en la Argentina) en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Jacobson, el funcionario estadounidense de mayor rango que visita la isla comunista desde 1980, y Vidal cerrarán una histórica reunión de dos días, que comenzó ayer con discusiones de temas migratorios, en las que quedaron en evidencia una vez más las diferencias entre ambos vecinos, cuyas costas distan apenas a 170 kilómetros.
Ambas partes afinan hoy la agenda de la normalización de lazos cinco semanas después de la histórica reconciliación anunciada por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro.
Puntos por negociar
El jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, aclaró en la víspera que los dos países tienen mucho que negociar todavía antes de normalizar sus relaciones, rotas en 1961.
“Cuando sea el momento y sea apropiado, tendré mucho interés en viajar a Cuba para abrir formalmente una embajada y avanzar” en nuestros vínculos, dijo Kerry en Washington.
Según Kerry, algunos puntos a negociar es el levantamiento de las restricciones de viaje para los diplomáticos, “permitir envíos sin obstáculos a nuestro equipo en orden de poder funcionar de forma correcta”, así como permitir libre acceso a la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, lo que Washington también garantizaría a la representación cubana en Estados Unidos.
El tema de los derechos humanos es también “una de las cosas de las que queremos hablar, (ya que) eso es muy importante para nosotros”, dijo un funcionario del Departamento de Estado a la agencia AFP.
A la parte cubana le interesa el levantamiento del embargo económico estadounidense vigente desde 1962 y que la isla sea retirada de la lista norteamericana de naciones que patrocinan el terrorismo, pero también quiere cambios en las normas migratorias estadounidenses, pues afirma que estimulan la emigración ilegal desde Cuba.
A La Habana también le preocupa “la situación que enfrenta la Sección de Intereses de Cuba en Washington y, en particular, su oficina consular, que como resultado del bloqueo está próxima a cumplir un año sin servicios bancarios, lo cual provoca graves afectaciones a los servicios”, según la Cancillería cubana.
Hay otros temas pendientes, aunque no había señales de que fueran a ser tratados ahora, como la base estadounidense de Guantánamo (en Cuba) y las propiedades norteamericanas nacionalizadas en los años 60 por Fidel Castro, ahora de 88 años, quien ha sido el gran ausente en este histórico acercamiento.
Fuente: La Nación
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