SEGUNDO ÉXODO DE ROSARINOS EN LA TEMPORADA DE VERANO
Más de 32 mil rosarinos salieron durante el último fin de semana rumbo a las ansiadas vacaciones desde la Terminal de Omnibus Mariano Moreno, la enorme mayoría con destino a las playas de la costa atlántica, como Mar del Plata, Villa Gesell y Mar de Ajó.
Las partidas sumaron a unos 800 colectivos, entre los micros regulares de larga distancia con sus correspondientes refuerzos y los especialmente contratados por las agencias de turismo, que también salen de la estación. El coordinador de la terminal, Alejandro Piaggio, sostuvo ayer que hasta ahora el intenso tráfico de pasajeros y turistas no ha generado problemas de ningún tipo, pese a lo cual se siguen montando cuidadosos operativos policiales y de tránsito durante los viernes y domingos, las dos jornadas que registran la mayor cantidad de partidas. Pero además ayer no fue un día más, sino que coincidió con el comienzo de la segunda quincena de enero: con el recambio turístico, la terminal mostró un movimiento incesante.
Según afirmó Piaggio, esta temporada ganan por lejos entre los veraneantes que eligen los destinos playeros. Justamente por eso, anoche fueron mayoría en la avalancha de salidas de colectivos que se registró entre las 21.30 y las 23.30, como en rigor viene ocurriendo todos los viernes y domingos de enero. Para soportar esa demanda, las empresas de ómnibus deben sumar por día varios refuerzos, que vuelven a agotar sus plazas no bien habilitan la venta de pasajes.
Además, desde las nueve plataformas destinadas a los ómnibus contratados por las agencias de turismo anoche salieron, en apenas dos horas, unos 40 micros. “Todo tiene que estar bien aceitado para que no se produzcan demoras ni aparezcan inconvenientes”, explicó Piaggio.
Operativos de control
Para controlar ese tráfico de pasajeros -que dura todo el día, pero muestra el pico a la noche-, la terminal dispuso que los viernes y domingos de enero se realicen cuidadosos operativos de control. Por eso, entre las 21 y la medianoche, diez efectivos y un móvil policial, personal de Tránsito de la Municipalidad y cinco empleados de la propia terminal supervisan que no haya problemas a la hora de las partidas.
Claro que a los viajeros poco les importa toda esa logística. De a miles por noche, y pertrechados de valijas, mochilas, reposeras, sombrillas, carpas y demás equipos de playa, ellos son los que en esta época le dan a la terminal un aire festivo.
El fenómeno no fue exclusivo de Rosario. Desde la estación Retiro, en Buenos Aires, los cálculos fueron que entre el viernes pasado y hoy habrán salido de esas plataformas unas 300 mil personas de vacaciones colmando más de dos mil colectivos por día.
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