SEGURIDAD PRIVADA EN SANTA FE: 857 EFECTIVOS VIGILAN 291 OBJETIVOS
En el departamento La Capital aumentó la demanda de los servicios de seguridad privada en los últimos tiempos. El motivo: la ola de inseguridad existente, sobre todo la violencia que rodea cada una de las intervenciones delictivas.
Sólo en la ciudad de Santa Fe y sus alrededores operan 857 efectivos, sobre un total de 2.733 inscriptos. Actualmente funcionan 22 agencias, pero hay 47 registradas. El destino: la seguridad de 291 objetivos desperdigados en todo el departamento.
El dato surge de un relevamiento de la Dirección de Agencias de Vigilancia Privada e Investigaciones Personales, dependiente de la Subsecretaría de Seguridad de la Provincia, quien regula la actividad.
En Rosario, funcionan un total de 73 agencias, sobre 166 habilitadas. Emplean a 2.950 vigiladores, sobre 8.374 registrados. Todos ellos cuidan y resguardan 856 objetivos.
Detrás de los dos departamentos más densamente poblados de la Provincia, se ubican: San Lorenzo, Castellanos y General Obligado.
La actividad está regulada por la Resolución Nº 521, de agosto de 1.991. Según la norma, las AGENCIAS PRIVADAS DE VIGILANCIAS, solo pueden custodiar y vigilar bienes y establecimientos. Sin embargo, surgen diferencias con respecto a las AGENCIAS PRIVADAS DE SEGURIDAD que, además pueden trasladar y custodiar valores. Finalmente, se ubican las AGENCIAS PRIVADAS DE INFORMACIONES. A ellas le compete la averiguación de orden civil y comercial, solvencia de personas o entidades y el seguimiento y búsqueda de personas y domicilios.
Para formar parte del personal que emplean las agencias de seguridad se necesitan, en teoría, ciertos requisitos:
– Poseer al ingreso 18 años y como tope 65.
– Ser ciudadano argentino, nativo o por opción.
– No haber sido exonerado o dejado cesante de la Fuerza donde haya revistado o Administración Pública Nacional, Provincial o Municipal.
– No hallarse bajo proceso o condeando por delito doloso.
– No haber sido despedido de otras agencias privadas por hechos delictivos.
-Poseer condiciones de moralidad y buenas costumbres, no debiendo ser reconocido como persona afecta al alcoholismo.
Del mismo modo, es incompatible el desempeño como agente de la policía pública con la actividad privada. En este caso, lo más cercano a un servicio privado es lo que se conoce por “adicionales”.
COMO COLUMBO
Actualmente solo funciona en Santa Fe una agencia de investigaciones particulares. “La demanda bajó porque el país se ‘vino abajo'”, resume un espía que hasta hace poco tenía hasta tres trabajos de seguimiento por mes.
En casi todos los casos, los clientes son mujeres casadas que desonfían de la fidelidad de sus esposos. El trabajo, puede costar hasta $ 150 por día e incluye fotografías, filmaciones y seguimientos ambientales.
En los últimos tiempos, también se registró un ascenso en los pedidos provenientes de las oficinas de Personal de las grandes empresas que, no conformes con las entrevistas personales preliminares, solicitan “informes ambientales”, una suerte de trabajo de campo que contempla la recolección de opiniones del grupo de pertenencia del futuro empleado.
CAUSAS Y EFECTOS
De acuerdo al relevamiento realizado por Notife, las Agencias de Vigilancia, custodian grandes empresas, pero también domicilios de particulares, preocupados por la seguridad de sus seres queridos.
“El servicio está muy flexibilizado, al punto que muchos clientes están lejos de cumplir con el convenio colectivo que regula los honorarios del ‘vigilante'”, confesó un agente. El dato fue refrendado por autoridades de la Subsecretaría de Seguridad de la Provincia. Pero el funcionario se excusó: “eso ya es un problema de la Secretaría de Trabajo”, relativizó.
En Santa Fe, hay una empresa de Vigilancia que está siendo investigada por la Dirección Provincial de Asuntos Internos. En estricto “off the récord”, un funcionario del Ministerio de Gobierno dijo que “no es de gravedad, tiene que ver más con lo administrativo”.
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