SEGURO DE DESEMPLEO PARA JEFAS Y JEFES DE HOGAR
Durante una hora, funcionarios del Ministerio de Empleo, Trabajo y Seguridad Social de la Nación, del Ministerio de la Producción y de la secretaría de Trabajo de la provincia e integrantes de la Unión Industrial y de la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe conversaron sobre la política de reconversión de los planes sociales anunciada por el presidente Néstor Kirchner a mediados de febrero.
Los temas centrales tratados en la reunión fueron la instauración del seguro de desempleo y el programa de capacitación que, a partir de mayo, se implementarán en Santa Fe.
El gobierno nacional se embarcó en esta iniciativa “porque hace rato que quiere dar vuelta la página de los planes sociales y tener herramientas de política activas, como son los seguros acompañados con formación y herramientas de promoción del empleo”, comentó Daniel Hernández, subsecretario de Políticas de Empleo y Formación Laboral del Ministerio de Trabajo de la Nación.
El funcionario resaltó que el seguro de desempleo será una “alternativa voluntaria” por la que podrán optar los beneficiarios del Plan Jefes y Jefas de Hogar. Los que se inscriban en el nuevo sistema recibirán una remuneración de 225 pesos (es decir, un 50 por ciento más de lo que perciben actualmente), aportes previsionales durante el tiempo de permanencia en el seguro y apoyo en la búsqueda de empleo.
En el país, casi un millón y medio de personas (de las cuales el 48 % es menor de 35 años) están en condiciones de acceder al seguro de desempleo. En la provincia de Santa Fe suman 133 mil personas y en la ciudad el número de beneficiarios es de 22 mil.
Seguro de desempleo
Para adherir al seguro de desempleo, la persona deberá acudir a la oficina de empleo municipal, firmar el convenio de adhesión, registrar su historia laboral y armar un plan de búsqueda de trabajo. En esa misma repartición oficial se le proporcionará información sobre los cursos más “afines con su perfil”. De esa manera sabrá “cuáles son las alternativas de formación que se le plantean para que vaya incrementando su capacidad y así tenga más chances de conseguir empleo’, comentó Hernández.
Los beneficiarios podrán permanecer hasta dos años dentro del seguro. Sin embargo, el funcionario espera que “nadie llegue a ese tiempo y que consigan trabajo antes”.
Las obligaciones que asumen quienes adhieren al sistema son las de “asistir mensualmente a las citas que se organizan con el orientador de la oficina de empleo, realizar las actividades de capacitación, concurrir a las entrevistas laborales pautadas y aceptar la oferta de trabajo cuando ésta sea adecuada a su perfil y lugar de residencia. El seguro busca garantizarle a la gente que no va a estar sola en la lucha”, señaló Hernández.
En este proyecto de reconversión de los planes sociales también se sumaron los actores privados, hecho que se evidenció en la reunión que mantuvieron los funcionarios con las máximas autoridades de la Unión Industrial y la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe.
La presencia de las entidades privadas fue motivada por la necesidad de que “en las oficinas de empleo no vaya sólo la gente a inscribirse sino también las empresas a publicar sus ofertas de trabajo”, explicó Alberto Gianeschi, secretario de Trabajo de la provincia. En este sentido, resaltó que el hecho de conocer las “necesidades de capacitación que requiere el mercado contribuye a que no se hagan cursos para ofertas laborales que no existen”.
Capacitación
Consultado sobre las implicancias que tendrá en la provincia la implementación del programa, Gianeschi se mostró optimista y recordó que “en Santa Fe, desde 2004 hasta febrero de este año, los Planes Jefas y Jefes disminuyeron en 33 mil”.
El funcionario habló sobre la importancia de la capacitación laboral ya que “de acuerdo con el Indec, el 13,7 por ciento de los puestos para personal capacitado que demandan las empresas no puede ser cubierto. En Santa Fe tenemos licitaciones que han pedido prórroga para empezar porque no tienen mano de obra”, manifestó Gianeschi, al tiempo que señaló a la construcción y a la metalurgia como los rubros que más empleados demandan.
Para resolver estos problemas, la provincia viene trabajando desde el 2004 en programas de capacitación y, hasta la fecha, ha realizado 230 cursos con más de 5 mil egresados. Otros 77 están actualmente en ejecución.
Momento indicado
La reconversión de los planes sociales a políticas activas de empleo no se da ahora por casualidad. “Antes no lo hicimos por varias razones. En primer lugar, porque creíamos que debía consolidarse el proceso de generación de empleo que viene sosteniéndose desde hace 40 meses de manera ininterrumpida dando una mejora permanente de los indicadores. No tenía sentido este tipo de políticas cuando teníamos procesos de destrucción de empleo. La segunda razón tiene que ver con el hecho de que en los últimos dos años hemos reconstituido la institucionalidad que había quedado muy debilitada en los años de crisis”, señaló el funcionario nacional.
Pero además de estos factores pesa, según Hernández, el aplacamiento de las movilizaciones callejeras, la reconstrucción de las redes de capacitación que proliferaron en todo el país y la inauguración de las oficinas de empleo. Todos estas factores”han permitido que diéramos este salto”.
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