SEIS DE CADA DIEZ MULTADOS PASAN EL SEMÁFORO EN ROJO
La ciudad de Santa Fe ostenta, proporcionalmente, uno de los índices más altos en mortalidad por accidentes de tránsito, dentro del país y del mundo. Sin embargo, los conductores siguen sin entender que del respeto de normas básicas depende su vida y la de los demás.
El director de Tránsito de la Municipalidad, Ricardo Simón, aseguró ayer que “en cuanto a las faltas de circulación, la velocidad peligrosa y el semáforo en rojo son las principales; alrededor del 60 por ciento de las actas que se hacen son por esta última conducta”.
Después de aprobar el examen práctico para obtener el carné de conducir, todos parecen volverse desmemoriados cuando se trata de las leyes que, minutos antes, demostraron saber.
Muchas de las infracciones que se cometen son la no utilización de casco (en los motociclistas) y se observa cada vez más el uso de telefonía celular en los ciudadanos mientras conducen.
Hay una gran cantidad de infracciones por mal estacionamiento, en su mayoría no por problemas con los tiquets sino por aparcar el auto en ochavas, en doble fila o sobre el lado izquierdo.
El director de Tránsito manifestó que, hoy por hoy, se controla el uso del cinturón de seguridad, y cuando se detecta se llama la atención al conductor y se intenta crear conciencia en ese sentido.
De todas maneras, en muchos casos también se labran actas por no usar el elemento. Simón señaló que “más del 80 por ciento de la población no utiliza el cinturón”.
Se ponen el casco para no pagar
El funcionario municipal consideró que en los operativos de control efectuados en los últimos tres meses se logró una disminución en las infracciones por el no uso de casco.
“A fuerza de no querer que se les haga una infracción o se les retenga el vehículo, los motociclistas están usando un poco más el casco no en el codo, sino en la cabeza, como debe ser”, aclaró Simón.
Con la intención de que los conductores respeten las reglas de tránsito y haya menos accidentes, la Municipalidad intensificó los controles y se realizan entre dos y tres por día en distintos sectores de la ciudad.
“Se hacen en avenidas, en calles, en la zona céntrica, para que la gente se acostumbre a cumplir con las normas de tránsito, los que sacaron su licencia de conducir conocen sus obligaciones”, dijo el director.
A pesar de las intensas campañas de educación vial en diferentes ámbitos y para diversas edades, los habitantes sólo cumplen con las normas cuando se ven obligados a pagar multas.
“Como en todos los países avanzados, se comienza con campañas y luego se continúa con tareas ejecutivas a los fines de que se cumplan las ordenanzas”, finalizó Simón.
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