SEMANA CLAVE PARA LA JOVEN DEFICIENTE MENTAL QUE FUE VIOLADA Y QUIERE ABORTAR
El debate jurídico sobre el permiso de aborto para una joven de 19 años discapacitada mental, embarazada luego de una violación se reanudará hoy en el acuerdo extraordinario de ministros de la Suprema Corte bonaerense. Según adelantaron fuentes judiciales esta noche o mañana al mediodía se conocería el fallo en un caso que abrió una fuerte polémica desde que la Justicia de Menores prohibió la interrupción del embarazo, a punto de concretarse hace un mes en un hospital público.
La muchacha atraviesa el quinto mes de gestación y, según los especialistas, queda poco tiempo para más disquisiciones. Habría sido violada por un familiar en su casa de Guernica, al sur del gran Buenos Aires. La investigación de este delito avanzó casi nada. Por eso, durante el fin de semana, la Fiscalía General de La Plata relevó a la instructora, la fiscal Leila Aguilar y entregó el expediente a Virginia Bravo, otra funcionaria del fuero penal platense. Bravo tomará declaración a la víctima, a su madre y a su hermana, que comparten la vivienda en Guernica. “Todavía no tenemos pruebas para imputar a ningún sospechoso”, dijo la fiscal.
Desde el viernes, nueve miembros de la Corte provincial analizan el caso que llegó a esta instancia luego de la intervención de minoridad y de un fallo de la Cámara de Apelaciones Civil, que también se pronunció contra la intervención que interrumpiría el embarazo.
Sin embargo, la Procuradora de la Corte, María del Carmen Falbo, recomendó —en un dictamen no vinculante para la Corte— que se autorice el aborto porque se trata de una situación prevista en el artículo 86 del Código Penal. Falbo se animó a ir más allá: consideró que el aborto no puede ser sancionado cuando es producto de una violación, aún sin tener en cuenta el estado mental de la víctima.
No es la primera vez que este tribunal debe expedirse sobre cuestiones abortistas. En 2004 llegó el pedido de una mujer que daría a luz un niño con anancefalia. Y en 2005, el de otra madre que corría riesgo de vida si mantenía el embarazo. En ambos, el máximo peldaño judicial de la Provincia se manifestó a favor de la interrupción. Dos de los jueces que resolverían hoy —Francisco Roncoroni y Eduardo Soria— aceptaron la intervención en 2004 y 2005. Y otro magistrado, Eduardo Pettigiani, se negó en las dos oportunidades. Juan Carlos Hitters, Horacio Piombo e Hilda Koghan votaron por el sí en alguno de los casos. Federico Domínguez y Carlos Mahíquez, convocados por ausencia de dos integrantes que están de viaje, no tienen antecedentes en fallos de esta naturaleza. Y José Luis Genoud votó una vez a favor y otra en contra.
“Son casos diferentes, pero las sentencias anteriores marcan una tendencia interpretativa que se puede repetir”, dijo a Clarín una fuente de Tribunales.
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