SENADO: EL OFICIALISMO APURA LA LEY PARA AMPLIAR SUPERPODERES
Los senadores oficialistas serán hoy la punta de lanza. Comienzan a discutir el proyecto de ley que le asigna al jefe de Gabinete superpoderes permanentes para reasignar todas las partidas presupuestarias sin la venia del Congreso.
El puntapié lo dará hoy, en una reunión a las 3 de la tarde, la Comisión de Presupuesto. Allí comenzará a discutirse el proyecto de ley que modifica el artículo 37 de la Ley de Administración Financiera y el 15 de Responsabilidad Fiscal. Esos retoques son lo que abren la puerta para los superpoderes a Alberto Fernández.
“No vamos a negarle este instrumento al Gobierno. Nuestro objetivo es sacar mañana (por hoy) dictamen y votarlo la semana próxima en el recinto”, se sinceró Miguel Pichetto, el titular del bloque kirchnerista en el Senado (ver página 4). Para cumplir esa ambiciosa meta, el oficialismo echará mano a una batería de maniobras reglamentarias y trucos políticos.
El timonel de Presupuesto, Jorge Capitanich, hasta ayer sumaba porotos. Necesita nueve votos y firmas en el dictamen sobre un total de 16 integrantes en esa comisión. Para tenerlos, hubo dos senadores K que debieron adelantar sus regresos a Buenos Aires desde sus provincias.
Además, la senadora Cristina Fernández ya habría avisado telefónicamente que hoy mismo firmará ese despacho. Le siguió los pasos Vilma Ibarra. Ambas son integrantes de esa comisión.
La reunión de hoy es la primera tribuna pública para la oposición. Los integrantes radicales de esa comisión prevén desplegar ahí su ira porque dudan de que el reglamento permita un tratamiento tan rápido para este proyecto. La iniciativa se conoció sorpresivamente el jueves a última hora. E ingresó al Senado el viernes a las 3 de la tarde, cuando ya se sabía que la Selección argentina había quedado fuera del Mundial de Alemania.
Si de tiempos reglamentarios se trata, en el oficialismo sostienen que es suficiente con sólo 48 horas transcurridas desde que la iniciativa atravesó la puerta del Senado. Por eso, el encuentro de Presupuesto, una comisión que habitualmente se reúne al mediodía, esta vez se pautó a las 3 de la tarde (para computar 48 horas a partir de las 3 de la tarde del doloroso viernes pasado).
En cualquier caso, para cuando los senadores lleguen a esa reunión, ya habrán terminado el encuentro que, por la mañana, tendrán en la Rosada con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Ese funcionario, pasado mañana hará un informe de rutina en el Senado. Lo prevé la Constitución cada dos meses, pero hacía 15 que no lo realizaba. Obvio, que al cúmulo de temas pendientes, ahora se sumará el debate sobre los polémicos superpoderes.
El argumento de defensa que desplegará el kirchnerismo será que, hasta ahora, cada vez que Fernández le pidió al Congreso poder para reasignar partidas, el Congreso se lo dio en cada Ley de Presupuesto. Y que el funcionario nunca redistribuyó recursos superiores al uno por ciento del total de los ingresos anuales. Según los senadores K, serían “sólo” 1.000 millones de pesos.
Aunque redobló sus críticas y adelantó que votará en contra, ayer la oposición no logró armar una estrategia conjunta para oponerse a los superpoderes, como había dicho que haría (ver página 4). Con todo, pone su lupa en el uso que haría Fernández si esta iniciativa finalmente se convierte en ley con los excedentes presupuestarios. Por ejemplo, el diputado Claudio Lozano, de la CTA, denunció que sólo este año serán 9.000 millones de pesos por encima de la pauta prevista.
Con o sin superpoderes, pero con recaudación récord y superávit fiscal, además de las elecciones que se vienen, este año el Gobierno tendrá compromisos que no estaban en agenda. Por ejemplo, el pago de la deuda a España que el presidente Néstor Kirchner prometió en su reciente gira a ese país.
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