SENADO: HABRÍA NUEVOS TESTIGOS POR LAS COIMAS
Los fiscales que investigan las coimas en el Senado están en tratativas con cinco personas que podrían declarar con reserva de su identidad en la causa que lleva adelante el juez Rodolfo Canicoba Corral. Los testimonios —especulan en el ministerio público— podrían empezar a revertir los desprocesamientos dispuestos el mes pasado por la Cámara Federal porteña.
Las declaraciones se tomarían la semana próxima fuera de Tribunales, adelantaron voceros del caso consultados por Clarín. Los eventuales testigos hasta ahora nunca fueron nombrados en el expediente. Lo que se espera es que corroboren los dichos del arrepentido Mario Pontaquarto.
La confesión de este ex secretario parlamentario del Senado fue la base sobre la que, el 23 de enero pasado, Canicoba Corral dictó los únicos procesamientos de este caso. Pontaquarto, el ex senador peronista Emilio Cantarero, el radical José Genoud y el jefe de Inteligencia del gobierno de la Alianza, Fernando Santibañes, fueron señalados como responsables del delito de cohecho. Sin embargo, el 13 de agosto, la Sala I de la Cámara anuló la medida.
Para Canicoba, Santibañes sacó 5 millones de dólares de la SIDE; Pontaquarto tomó ese dinero y, repartido en tres bultos, se lo llevó a Cantarero —para que lo distribuyera entre otros legisladores— y a Genoud. Y así se sancionó la luego derogada reforma laboral, en abril de 2000.
Al revisar esta teoría, los camaristas Martín Irurzun y Horacio Vigliani fueron especialmente duros con Pontaquarto y con la credibilidad que Canicoba le dio a su versión. Por un lado, destacaron que el arrepentimiento fue pago: la revista TXT abonó 18 mil dólares por la primicia. Además, los jueces entendieron que no todas las acusaciones estuvieron suficientemente verificadas por otras pruebas.
La Sala I también recomendó que se dispongan nuevas medidas. Pero la nulidad de los procesamientos puede representar, en los hechos, un golpe casi mortal para la causa 9.900/00 del juzgado federal 3, secretaría 6.
El fiscal de Cámara, Germán Moldes, y la Oficina Anticorrupción presentaron recursos para que Casación revise lo resuelto por Irurzun y Vigliani. Técnicamente es difícil que prosperen.
Por eso los investigadores apuntaron a nuevos testimonios. De todos modos, las fuentes judiciales consultadas aclararon que entre los cinco posibles testigos de identidad reservada no hay otro arrepentido; en algún momento se especuló con que podía quebrarse Antonio Martín Fraga Mancini, un viejo colaborador del ex senador peronista Remo Costanzo, sospechado de haber ensobrado el dinero de las coimas.
Sin reserva de identidad declararía el ex senador peronista Héctor Maya, que fue el segundo de la SIDE durante la presidencia de Adolfo Rodríguez Saá. Amigo de Pontaquarto, Maya diría que él sabía de promesas que Santibañes le habría hecho al arrepentido a cambio de su gestión como supuesto correo del soborno.
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