SEÑAL DE RECOMPOSICIÓN DESPUÉS DE LA CONFLICTIVA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS, EN MAR DEL PLATA
El secretario de Estado adjunto para Asuntos Hemisféricos de los Estados Unidos, Thomas Shannon, aprovechó su visita de ayer a Buenos Aires para emitir un claro mensaje de recomposición de las relaciones entre su país y la Argentina. El presidente Néstor Kirchner le devolvió un gesto acorde: lo recibió durante 25 minutos, fuera de agenda, en la Casa Rosada.
En ese encuentro también estuvieron el embajador estadounidense, Lino Gutiérrez, y el canciller Jorge Taiana. A la salida, todos coincidieron en calificar de “excelentes” los vínculos entre ambos países. Taiana explicó que Kirchner “expresó su interés” en dialogar con Shannon y por eso le hizo un lugar en sus actividades de ayer; el alto funcionario de Washington —a su vez— calificó la reunión como “una oportunidad de profundizar más las relaciones” con la Argentina.
El antecedente más inmediato en las relaciones bilaterales había sido la Cumbre de las Américas de Mar del Plata, en noviembre pasado. El presidente norteamericano, George Bush, que llegaba con toda la intención de relanzar su Tratado de Libre Comercio (ALCA), se encontró aquí con una posición hostil de los países del Mercosur —más Venezuela— y del propio Kirchner.
Ayer fueron todas flores, al punto que Shannon recordó la Cumbre como “un éxito”. Desde la mañana mantuvo entrevistas con el canciller, Jorge Taiana,; con el ministro de Planificación, Julio De Vido; con la ministra de Economía, Felisa Miceli; con la de Defensa, Nilda Garré, y con el vicecanciller Roberto García Moritán.
“Con la Argentina compartimos un compromiso fuerte con la democracia y el desarrollo económico”, destacó Shannon. Y además agradeció la “hospitalidad y fineza” de Kirchner.
Tras esa audiencia, el secretario de Estado adjunto habló con la prensa en un salón de conferencias que la administración Kirchner no presta a cualquier huésped. “De donde yo vengo, pagar deudas es una cosa buena, es una virtud”, sostuvo más tarde en la Embajada, en relación al pago de la deuda con el FMI. Shannon había llegado el miércoles a última hora, desde Brasil, y anoche regresó a EE.UU.
La reunión con Kirchner no estaba prevista. El funcionario norteamericano se enteró de que lo esperaban en la Casa Rosada en medio de su raid con los ministros. “El Presidente lo invita a tomar un café”, le dijeron, según relató a Clarín un alto funcionario. No se tocaron los temas más candentes, pero el encuentro tampoco se limitó a una foto de ocasión; los gestos de distensión fueron elocuentes.
La avanzada de la visita de Shannon a Buenos Aires la llevaron a cabo esta misma semana cuatro senadores republicanos que, junto a Lino Gutiérrez, le adelantaron a Taiana uno de los temas que más ocupó ayer a Shannon: los asuntos regionales. Puntualmente, el enviado de Washington quiso saber qué tanto depende la Argentina de la compra de bonos por parte de la Venezuela de Hugo Chávez y qué dependencia gasífera existe con la Bolivia de Evo Morales.
Este contenido no está abierto a comentarios

