Señalan a ciclistas y conductores de motos como los más imprudentes
En Santa Fe se maneja mal, no es novedad. Se conduce con prepotencia, irresponsabilidad, intentando imponer la ley del más fuerte sin respetar a nadie. El tránsito es desorganizado, imprudente.Con frecuencia se observan maniobras arriesgadas, cruce de semáforos en rojo, giros sin advertir con la luz correspondiente, estacionamiento en lugares prohibidos que dificultan la circulación, velocidad excesiva.En este escenario resulta lógico que los accidentes ocurran y crezcan en forma alarmante, a la par de un parque automotor también en ascenso.Las guardias de los hospitales, los talleres mecánicos y las compañías de seguro cargan con las consecuencias y reclamos posteriores al siniestro y, por lo tanto, son un buen termómetro de lo que pasa en la ciudad.Quienes trabajan en estos ámbitos coinciden en señalar a ciclistas y conductores de motos como los principales irresponsables, un dato que no es menor, teniendo en cuenta que un posible aumento del boleto de colectivo podría ocasionar una circulación aún mayor de estos vehículos de menor porte y escaso gasto, pero que comprometen enormemente la seguridad ciudadana.El responsable del área de siniestros de una de las compañías aseguradoras más grandes del país -que entre noviembre de 2005 y marzo de este año registró un 30 % más de accidentes sólo en la ciudad- opinó que "han aumentado notablemente los choques a peatones, motos y bicicletas, no porque los conductores de autos manejen mal sino porque los otros son imprudentes, les prestan poca atención a los semáforos y a los autos, incluso en avenidas de gran tránsito".Esta preocupación se repitió en cada una de las compañías consultadas: "Los más frecuentes son los choques con motos y bicicletas", dijo un empleado que, como todos, prefirió reserva de identidad. "Las dificultades económicas llevan a que se utilicen menos autos y más bicis y motos, que son justamente los más imprudentes", deslizó otro.El nivel de siniestralidad de taxis y remises que registran las compañías es también muy elevado, y como muestra basta sólo observar el estado en que se encuentran los autos pintados de negro o verde.En reparaciónEl taller mecánico de Abel Cepeda no da abasto y con frecuencia debe rechazar trabajos. Desde hace unos tres años la tarea de reparación se incrementó en forma notable: "Estamos haciendo unos 20 presupuestos por semana", dijo. En la calle "veo cómo la gente anda desesperada". En el taller, "el trabajo es muchísimo, los impactos son más violentos que antes; si bien los autos son más seguros el nivel de destrucción es terrible".En sintonía con los reclamos que reciben las compañías de seguro, en su trabajo cotidiano Cepeda advierte muchos choques a motos y bicicletas: "Los ciclistas sobre todo son muy imprudentes, van de a dos o de a tres, se meten en contramano, cruzan en rojo" cuenta, uniendo en el relato lo que escucha a diario de boca de los protagonistas de siniestros.Los carros tirados por caballo también aportan al caos. "Es de no creer pero he arreglado autos que han chocado carros porque cruzan en rojo y no tienen la más mínima precaución".En el taller de Domitilo Moreno ocurre lo mismo. Elaboran entre dos y tres presupuestos diarios. Su diagnóstico apunta a una conjunción de factores: "La ciudad está creciendo, el parque automotor es mayor y la gente conduce a gran velocidad". Tampoco se salvan los ciclistas y motociclistas: "Son muy imprudentes, sobre todo las motos, y siempre paga el pato el del auto porque los otros no tienen ni seguro ni nada".La mayoría de los impactos "son traseros" y acá traslada la culpa a los lomos de burro y a los semáforos desincronizados. "Clavan los frenos y viene otro de atrás y le pega".Zonas riesgosasAunque hay zonas más complicadas, los accidentes se producen a lo largo y ancho de la ciudad.En una compañía de seguros, por ejemplo, advirtieron de la gran cantidad de choques a motos y bicicletas que tienen como escenario a los barrios del cordón oeste. En el centro hay un alto porcentaje de accidentes con taxis y remises.La ruta 1, el microcentro, las avenidas Facundo Zuviría y Blas Parera y bulevar son las zonas donde más accidentes se producen. "En bulevar los semáforos no están sincronizados y se producen muchos choques traseros; en el centro hay problemas por el mal estacionamiento, dejan los autos en doble fila, del lado derecho, donde está prohibido y las calles son angostas y no dan para eso. También hay problemas en avenida Alem porque los sistemas de giro son un poco complicados", afirmaron desde una aseguradora.La época del año también aporta lo suyo. En verano hay más accidentes que en invierno y, fundamentalmente ocurren a la tardecita y a la noche.Desde hace nueve años, la Dra. María Soledad Costabel trabaja en la guardia del hospital Cullen, donde en un solo día del fin de semana reciben entre 20 y 30 accidentados. "Ahora veo muchos más casos que cuando comencé; generalmente hay motociclistas involucrados y mucho alcohol. Durante el día llega gente que va a trabajar en bicicleta o moto y a la nochecita los de vehículos de mayor porte. Pero nadie respeta las señales de tránsito y hay una mala costumbre de no utilizar la luz de giro, las balizas, los semáforos", Si bien es cierto que la infraestructura vial urbana santafesina es deficiente y no se ha adaptado a un parque automotor que la excede, la mayor culpa en esto se la llevan las inconductas ciudadanas.Los controles de tránsito nunca darán abasto si el ciudadano no realiza un cambio radical de conducta antes de empuñar un volante, tirar las riendas de un caballo o caminar por la calle.Pedalear con cautelaLa página de internet www.cesvi.com.ar brinda algunas recomendaciones para quienes se conducen en bicicleta por las calles de la ciudad.Recuerde: no transitar por la vereda o lugares destinados a peatones; no transportar a otro adulto en la misma bicicleta: genera inestabilidad; no utilizar auriculares: se pierde sensibilidad auditiva del tránsito; realizar un correcto mantenimiento de su bicicleta: le proporcionará una respuesta adecuada ante las maniobras solicitadas. Importante: utilice la bicisenda; si no existiese la bicisenda circule por la derecha; respete las normas de tránsito; utilice siempre el casco: esto disminuye la posibilidad de lesiones en la cabeza en un 85 %; los peatones tienen prioridad de paso. Tenga siempre presente que la bicicleta es considerada un vehículo por la ley a la hora de definir responsabilidades; la bicicleta debe contar con elementos retro-reflectivos tales como ojos de gato en pedales y ruedas, para ser vistos desde todas direcciones. Recomendaciones: elija una vía que tenga escaso tránsito: evite circular por avenidas; circule a 1,5 metros de los autos estacionados: ello evita el accidente por apertura imprevista de puertas; esté atento a potenciales peligros: le permitirá tener el tiempo necesario para evitar el accidente; evite manejar de noche: esto aumenta potencialmente la posibilidad de accidentes; circule en el sentido del tránsito, en fila india y en línea recta: de esta manera uno es predecible y no desorienta a los demás conductores; use señales manuales, para doblar utilice siempre su brazo izquierdo, si dobla a la izquierda debe colocarlo en forma recta horizontal y si desea dobla
r a la derecha elevarlo y doblar el codo a 90°, para frenar mover el brazo hacia arriba y hacia abajo en forma recta horizontal; circule con las dos manos en el manubrio de la bicicleta. Menores en riesgoDesde una compañía de seguros aportaron un dato preocupante: reciben entre dos y tres denuncias por semana de accidentes que tienen por protagonistas a los chicos que piden en los semáforos. "O los rozan con el espejo y se caen porque son muy chicos o se cruzan con el semáforo en verde y los llevan por delante".
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