SEPARARON CON ÉXITO A LAS SIAMESAS JUJEÑAS
Las pequeñas siamesas jujeñas que fueron separadas en una compleja operación, realizada en un sanatorio de La capital Federal, se recuperan después de la intervención, aunque los médicos dijeron que “hay que esperar” y que la evolución “depende de Dios”.
Las menores, de menos de dos meses de vida, fueron intervenidas el martes pasado en el sanatorio Victorio Franchín, ya que habían nacido unidas por las vértebras lumbares, y además compartían el intestino grueso, el coxis y el año.
El papá de las bebitas, Juan Carlos, afirmó esta mañana que las dos nenas “gracias a Dios están estables, están bien”, pero remarcó: “ahora estamos esperando a ver cómo evolucionan”.
Las pequeñas, llamadas Rosario y Agustina, habían nacido en la provincia de Jujuy, en la localidad de Perico, el 26 de julio pasado, y son hijas de un trabajador de la construcción.
Al nacer, pesaron 1,800 y 2,500 kilos, respectivamente, y debido al cuadro que presentaban y a la necesidad de intervenirlas, habían sido trasladadas a Buenos Aires el 3 de agosto pasado.
El padre de las menores, subrayó que, de acuerdo con lo que le señalaron los médicos, Rosario “es la que está más delicada, por los órganos que le faltan”.
La intervención que se hizo para separar a las siamesas demandó 12 horas de trabajo, y en la misma participaron seis equipos médicos del sanatorio donde se hallan las nenas, con la colaboración de profesionales del Hospital Italiano de esta ciudad.
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