SEQUÍA EN MADRID: PROHÍBEN REGAR PARQUES Y BALDEAR LAS CALLES
En los próximos meses, los parques madrileños podrían lucir amarillentos, mustios, resecos… Este pronóstico se hará realidad si se cumple con lo dispuesto hoy por el organismo regulador de los recursos hídricos de la capital española, que ordenó reducir un 9 por ciento el consumo de agua. Para ello, -entre otras medidas- se prohíbe regar los espacios verdes públicos, baldear las calles y llenar las piscinas. ¿El objetivo de esta restricción? Poder enfrentar la grave sequía que afecta a la región.
La situación es crítica. Hace tiempo que Madrid no ve llover. Y las reservas de agua son escasas: se calcula que los embalses de la ciudad sólo están al 37 por ciento de su capacidad total (unos 351 millones de metros cúbicos).
No es un hecho aislado. En el Ministerio de Medio Ambiente de España aseguran que la sequía que padece el país es “inédita”, tanto como por su duración como por su crudeza. Es más, calculan que el 2005 es el “más seco” de los últimos 120 años. Y lo que es peor, los pronósticos metereológicos no son alentadores: no hay nubarrones en el horizonte.
Ante este panorama desolador, la Comunidad de Madrid decretó el nivel de “alerta 1” por sequía. Y ordenó que el consumo del fluido (compuesto por dos partes hidrógeno y una de oxígeno) se reduzca un 9 por ciento.
Para ahorrar la suficiente cantidad de agua –y evitar que las restricciones lleguen a los hogares- los madrileños tendrán que privarse de algunas cosas: baldear las veredas y las calles; regar los parques públicos (excepto los históricos) y ver encendidas las fuentes ornamentales. También tendrán que olvidarse de llenar sus piscinas.
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